Video Relato

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Diario de una virgencita

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Mi historia era real. Tenia casi 22 años y continuaba siendo virgen. Os preguntareis lo mismo que yo, por que?

Había recibido una fuerte educación religiosa. Mi madre y mi abuela se habían encargado de lavarme el cerebro desde bien pequeña, besar es malo, tocar es malo, follar es malo, todo impuro y sucio, si te toca un hombre apártate, pegale un bofetón. Que tiempos aquellos en los que la mujer se hacia respetar!

Estaba harta de oir todas aquellas cosas, me habían metido un miedo en el cuerpo inexplicable. Tenia miedo del sexo, de disfrutar, de desinhibirme, incluso me sentía culpable en ocasiones por masturbarme. Dios me observaba cuando me acariciaba el clítoris o me chupaba a mi misma las tetas. Es que acaso yo era una monja? Estaba metida en un convento? No! Por que diablos tenia que sentirme mal? Lo detestaba. El placer que me producía la masturbación chocaba con mis fundamentos religiosos.

Maldita sea.. si todo me lo hubieran explicado de una forma natural no habría pasado por tantos problemas!

No estaba obsesionada con el sexo pero era algo que me apetecía mucho probar, tanto tiempo contenida, parecía que una pequeña parte de mi quería explotar como un volcán adormecido, iba a hacerlo como una verdadera puta, como aquellas a las que me dedicaba a criticar. Mira esa cada fin de semana se folla a uno, será zorra… mientras, en mi fuero interno deseaba tener el atrevimiento y el descaro de aquellas calientapollas , tenia sed de lujuria, mucha.

Se acercaba mi cumpleaños, ya había llegado la estacion que mas me gustaba, el verano. Vacaciones, playita, relax, helados, terrazas, conversaciones al fresco…

En primavera ya había notado que se me dispararon las hormonas… tenia muchas ganas de hacerme pajas y cantidad de sueños eroticos. Una vez, follando con un hombre maduro en una discoteca, sintiendo toda la polla dentro de mi coño. Hmmm…oh repasaba las imágenes de mi sueño mentalmente al despertar, una y otra vez intentando retener algo de aquello que me encantaba.

Ya no podía aguantarlo mas, siempre que podía me metía en la web de TODORELATOS para saciar de alguna forma la curiosidad de mis instintos mas primarios. leer los textos eróticos de otras personas me ayudaba a recrear situaciones imaginarias en mi mente, las disfrutaba pero luego venia el problema…me ponía cachonda perdida y no tenia una polla de carne caliente que me follara. No tenia el valor para tirarme a un tio cualquiera sin confianza y mucho menos sin amor. Que podía hacer? muchas de mis amigas ya sabían lo que era follar, tenían sus relaciones estables y yo ya había esperado demasiado. ..

Pense que podria llamar a alguno de los chicos con los que había salido, no tuve un gran noviazgo con ninguno de ellos pero al menos tendria un minimo de confianza. Me sentiría segura y sin complejos.

Me costo decidirme pero al final llame al que me pareció mas indicado. Tenia 7 años mas que yo, ya se había follado a unas cuantas, tenia experiencia, tenia coche, tenia una casa disponible y lo mas guay de todo es que tenia una polla bien gorda. Lo sabia porque se la había tocado un par de veces. Me daba morbo pensar en aquella polla y en tenerlo encima mio follandome…

-Diga…?

- Soy yo, Mónica. Que tal te va todo?

-Como siempre, bien, trabajando. Y tu?

-Pues normal, te llamaba para preguntarte si te apetecería quedar .

-He alucinado cuando me he dado cuenta de que eras tu…

-Y eso por que?

-No se, creía que yo ya no te interesaba, te guste alguna vez?

-Claro. Si no me hubieras gustado no habría salido contigo. Otra cosa es que luego no congeniáramos. Oye tengo poco saldo en el móvil, quedamos o no?

-Vale. Cogeré el coche y quedaremos donde solíamos hacerlo.

-Ok. Hasta luego.

-Besos guapa.

Nos vimos por la noche, me puse mona. -Tengo que reconocer que estaba nerviosísima y en el fondo tenia dudas, estaba actuando bien? Quiero decir, después de tanto esperar a alguien de quien realmente me enamorara, valia la pena perder la virginidad ahora con alguien a quien no amaba? -Tampoco es que físicamente el chico fuese un portento pero estaba fuerte, me gustaban sus ojos verdes y tenia buen miembro. Por lo menos si no follaba estaba decidida a chuparle la polla como si fuese un dulce de caramelo. Queria experimentar. Eso era todo.

Mientras iba de camino hacia su coche, note como si mi cuerpo no respondiera ante las acciones que mandaba mi cerebro, sigue caminando… sigue… pero algo me impedía avanzar, no podía respirar, que cojones estaba haciendo? Me iba a obligar a mi misma a hacer algo que no quería hacer?

Seguí hacia delante, no podía girarme y dar media vuelta porque el ya me había visto desde la ventanilla de su coche... Me decidi y me metí dentro del vehículo.

Sergio me sonrió con mucho entusiasmo nada más entrar, se notaba que estaba feliz de verme otra vez. Me planto dos besos en las mejillas rápidamente. Yo estaba como un flan, casi tiritando. Le sonreí tímidamente y le dije que fuéramos a un sitio más intimo.

No hablamos de muchas cosas mientras ibamos hacia su casa. El silencio era un pelin incomodo, después de dos años casi sin vernos era como raro estar otra vez a su lado. Bueno me dijo que estaba muy sexy, eso si.

Me había puesto cómoda, llevaba unas sandalias fresquitas, una minifalda vaquera que dejaba al descubierto sin reservas mis piernas largas. Para arriba opte por una camiseta semitransparente de color amarillo claro, contrastaba con mi piel morena y además se me marcaban mucho las tetas.

Cuando nos metimos en el ascensor para subir a su piso se acerco a mi sigilosamente, me cogió por la cintura con sus manos, sentí que me rodeaban con decisión como si fueran las manos mas poderosas del universo. Me apretó contra el. No tenía intención de dejarme escapar, estaba claro.

Yo estaba a punto de que me diera un ataque. Otra vez me volvió a invadir el temor, de verdad quería hacer aquello? Quería perder mi virginidad con Sergio? Me arrepentiría después toda mi vida? Me sentiría sucia? Todos aquellos pensamientos amartillaban dentro de mi mente, no me dejaban pensar con claridad.

Sergio me metió la mano por debajo de la minifalda y empezó a acariciarme las nalgas. Llegamos a la planta donde estaba su casa. Se abrió el ascensor. Todo paso en un corto espacio de tiempo a pesar de que a mi se me hizo eterno. Me cogió de la mano y me llevo hasta la puerta de la vivienda.

Ya dentro, me llevo directa al sofá, el se sento primero y luego yo encima de sus rodillas. Sergio empezó a acariciar mi pelo con la mano mientras me daba pequeños besitos por el cuello y la cara. La verdad es que logre tranquilizarme, eran besos muy dulces y notaba que el sentía algo bonito por mi.

Me deje caer y me recosté en su hombro, estaba muy a gusto, sentía su calorcito corporal y era como un bálsamo. Era obvio que pareciera como una niña pequeña, no tenia iniciativa, no estaba acostumbrada a dar el primer paso y él eso lo sabía. Debía de darle morbo.

(CONTINUARÁ…)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

de verdad me exite mucho con tu relato lastima que no lo terminastes te dejo mi msn por si quieres platicarme algo nuevo en ti saludos desde mexico

Anónimo dijo...

stangud@hotmail.com

Jorge Almaraz dijo...

Saludos desde california

Todo asombroso