Video Relato

Estimados lectores

puedes hacer tu donación en: . DONACION DE 2 DOLARES
DONACIÓN LIBRE

Una viciosa educadora de párvulos

Mi nombre es María Soledad, me llaman Marisol, soy educadora de párvulos y tengo un jardín infantil con una matrícula de alrededor de doscientos infantes.

Bimensualmente entrego un completo informe de los progresos de los niños a sus padres o apoderados. Para tales fines programo una semana completa a objeto de recibir a los papás de mis infantes e informarles en detalle de los avances y retrocesos que van teniendo en su desarrollo. Rara vez vienen ambos padres a la cita; lo usual es que concurra solo uno de ellos, generalmente la mamá. Excepcionalmente asiste el papá y, algunas veces que ello ha sucedido, les he brindado un completo informe de su hijo y de la directora del establecimiento educacional. Es decir, de mí. Lo hago para que me conozcan y, he de confesar en honor a la verdad, que más de uno me ha conocido «profundamente».

La semana pasada estuve ocupada en los afanes antes referidos. La última entrevista del día martes la había concertado con Susana, la mamá de Martín, uno de mis chicos predilectos. Me había sacado el delantal de "tía" y me quedé con una muy escotada y ajustada blusita blanca y una faldita cortita que delineaban muy bien mis voluptuosas formas y que permitían ver mis piernas casi por completo, ya que la faldita apenas alcanzaba a cubrir mis braguitas blancas. Con el delantal de profesora de párvulos no se notaba nada, pero sin él parecía un putón de tomo y lomo.

A la hora de la última reunión de aquel martes me encontraba sola en el recinto de las oficinas cuando, puntualmente, tocaron a la puerta de mi despacho. Sin pensarlo casi nada dije:

—Adelante Susana, la puerta está sin seguro.

Sin levantar la vista de los papeles que estaba revisando en mi mesa de escritorio, siento que la puerta se abre y enseguida mi despacho se inunda de un aroma a un exquisito perfume muy varonil. Este hecho inesperado me hizo levantar la vista y observé la figura fornida de un sujeto guapísimo, de cabellos rubios, de ojos grandes de color azul, alto, muy bien vestido que me sonreía jovialmente.

—Susana no pudo venir, pero asistí yo. Soy Martín, el padre de Martín junior.

Acto seguido se acercó a mí y me dio un beso en cada mejilla. Yo aún estupefacta por el atractivo y desplante de aquel bombón, no supe reaccionar para disimular la atracción que provocaba en mí el papá de mi alumno. Él se percató de ello y me señaló:

— ¡Ajá! Veo que te he sorprendido.

Como pude me recompuse y contesté:

—Sí, la verdad es que no esperaba esta «agradable» sorpresa. Por favor toma asiento.

Martín se sentó y arrimó su sillón muy cerca de mi mesa de escritorio. Al principio me sentí un poquito invadida por alguien a quien no le había dado tanta confianza. Pero también me sentí seducida, cautivada, por el hecho que tan apuesto varón se interesara en verme tan de cerca. Entonces primó mi lado putón, mi natural costumbre de comportarme sexualmente de modo liberal, y decidí coquetearle lo más posible al padre de Martín. Me eché un poco para atrás con mi sillón y me coloqué ligeramente de costado con mis piernas flexionadas, una encima de la otra, para dejarle ver mis muslos desnudos y de carnes firmes, apetecibles.

Mientras hablaba de la evolución del desempeño de Martin hijo en el jardín durante el período de evaluación, no cesaba de flirtear con el atractivo hombre que tenía enfrente. A ratos me acercaba a la mesa de escritorio y apoyaba mis brazos sobre ella para ofrecerle al atractivo chico una panorámica de mi busto, mis senos desnudos, duros y con los pezones erectos. Otras veces me levantaba de la silla para buscar cualquier cosa en el mueble de repisas adosado a la pared de atrás, con la finalidad de enseñarle parte de mi culo prácticamente desnudo. Un par de ocasiones me aproximé exageradamente a Martín padre para exhibirle, muy de cerca, los detalles del informe de su hijo y los atributos físicos de su profesora.

Martín padre no era indiferente a mi acoso sexual, pues varias veces se quedaba absorto admirando mis grandes tetas, rozando como al descuido mis piernas y mi cintura.

Pasados veinte minutos de exposición, me encontraba de pie frente a Martín, levemente apoyada en la parte delantera de mi mesa de escritorio —enseñándole mis piernas y parte de mis bragas blancas— cuando me atreví a ir un paso más allá en mis afanes de conquista. Le pregunté:

— ¿Te interesa conocer algo más de lo cual no he hablado?

—La verdad es que sí. Me gustaría averiguar más en profundidad las bondades de la profesora de mi retoño.

—Bueno…adelante…

No alcancé a terminar la frase cuando ya tenía a aquel guapísimo papá besándome apasionadamente en la boca. Pese al asombro que provocó en mí tan rauda reacción, no me amilané y me dejé besar a gusto. Luego, respondí los besos introduciendo la puntita de mi lengua en su melífera boca. Aquello fue suficiente para que sus manos comenzaran a recorrer y acariciar mi cuerpo por encima de la delgada tela de mi atrevida vestimenta. Tras sobarme todos los rincones de mi figura con suavidad, acuciosidad y especial atención en mis pechos y en mi culo, se detuvo en los botones de mi camisa y en la cremallera de la minifalda; fue desabrochando los primeros y deslizando lentamente el cierre de la faldita hasta el final. Siguió con las caricias, pero esta vez por debajo de mis ropas. Yo dejaba que hiciera lo que quisiera, limitándome a suspirar cada vez más audiblemente.

Él, ya muy caliente y empalmado, se desnudó y me pidió que le mostrara mis destrezas en el arte de la felación. A esas alturas no me iba a hacer la difícil, así es que me puse a gatas e inicié la deliciosa tarea de mamar aquel brioso pene.

Mamé aquella hermosa polla con la mayor diligencia que me fue posible. Martín resollaba de placer que daba gusto, follando por momentos mi boca.

Posteriormente, mi amante inesperado se lanzó con todo y se hizo una cubana con mis tetas, primero, y me sentó en la mesa de escritorio y comenzó a follarme deliciosamente, después.

Me folló una y otra vez, depositando sus candentes jugos seminales en mi boca, sobre mis tetas, en mi vientre, etc.

Con el correr de las folladas, yo, en lugar de apaciguar mj calentura, me iba excitando cada vez más hasta el punto de rogarle, a voz en cuello, que continuara penetrándome hasta más no poder. Estaba completamente salida y mi razón no gobernaba mi accionar; lo hacía una pasión desbordada alimentada por el goce profundo que me provocaba cada intenso y prolongado orgasmo que experimentaba mi cuerpo vicioso de placer.

Una vez exhaustos y al borde del desfallecimiento, paramos la fiesta. Apenas recobré algo de fuerzas, le pregunté al papá de mi educando:

— ¿Has quedado conforme con el examen a la profesora de tu hijo?

—De momento sí, pero necesito inspeccionar más. ¿Puedes entregarme informes más seguidos? ¿Qué te parece mañana a esta misma hora?

No fui capaz de negarme por lo que le rendí examen durante quince días seguidos, y después, en cada ocasión que me lo requirió.

Así es esta sacrificada profesión de maestra.

Nuestros amigos

Como cada mes, más o menos, volvíamos a bajar a Barcelona a pasar unos días con la familia. Buffff, menos mal, descanso, en casita, disfrutando de los papis y aprovechándonos de ellos, porque eran los canguros perfectos para dejar a nuestra pequeña, que aunque realmente era lo mejor que nos había pasado en nuestra vida, llegaba a ser agotadora! Pero parecía que esta vez no seria ese el plan...

Jordi había quedado con su amigo Jose para pasar el fin de semana en casa de sus padres en la montaña. Eran amigos desde el instituto y decía que hacia mucho tiempo que no se veían y que tenía ganas de charlar con él y de que le contara cosas... Bueno, seguro que como todos los tíos esas cosas serian el fútbol y los últimos ligues de Jose. Porque una cosa estaba clara, Jordi era mi marido y Jose su amigo, yo los había conocido en el instituto y bueno.... si Jordi me encanto, Jose sin haber tenido nada con el, me parecía muy muy atractivo... el tipo de chico que miras y al momento te imaginas como sería estar entre sus enormes manos. Porque el chico tenia un cuerpo que era de escándalo! Moreno, ojos marrones, cara de hombre (personalmente me gustan mas los chicos con cara de hombre tipo Jonhy Deep, que no los de cara de chica tipo Leonardo DiCaprio), 1,78 m, fuerte (era nadador), con anchas espaldas (he dicho que era nadador?), y un culito que... bueno bueno... a lo que iba que íbamos a pasar el fin de semana con el y con su nueva novia que nos la quería presentar...

La cosa sonaba bastante mal, la verdad, y no por que no me encantara la idea de ir a la montaña con Jordi, sino porque normalmente las novias de Jose eran un poco... bueno, lo que se dice unas tías de película, pero que mejor hubiera sido si fueran de película muda, porque todo el encanto que tenían en sus cuerpos lo perdían al abrir la boca, y no penséis que lo digo por envidia eh? lo digo porque realmente a veces era mejor charlar con nuestro perro que con una chica de esas... pero bueno.

Se acerco la hora de marchar, habíamos quedado el mismo Sábado a media tarde para que nos pasaran a recoger, o sea que me vestí para la ocasión.

Escarmentada de veces anteriores en que la acompañante de Jose me eclipsaba totalmente con su vestimenta, decidí ponerme lo más provocativa que pude. Así que me puse mis zapatos preferidos, con un tacón que me hacia mucho mas alta de mi 1,63 real, mi mini de salir a la disco con Jordi, la cual si me agachaba a coger alguna cosita imaginar lo que aparecía, mi tanguita blanco semitransparente, el cual si hubiera tenido algún mísero pelito se habría transparentado, pero últimamente me encantaba (y a Jordi también) depilarme entera... y un top blanco muy ajustado sin sujetador para que marcara mi poquito, pero bien puesto pecho. Me rice el pelo y me puse esa gomina tan buena que hace eso del efecto mojado....

-Carai!!! Como te has puesto!- me dijo Jordi- Estoy por llamar a Jose y decirle que venga una hora mas tarde!!!

La verdad es que me había puesto muy guapa, pero es que esta vez no quería ser menos que nadie...

Al momento escuchamos el timbre de la puerta, era Jose que nos esperaba para marchar. Cuando abrí la puerta y me vio no pudo evitar repasarme con sus ojos de arriba a abajo, me sentí un poco incómoda, pero a la vez muy excitada. A que mujer no le gusta sentirse deseada?

-Se a puesto sexy eh?-le dijo Jordi a Jose mientras me acaricia el culo...- y eso que no has visto la ropa interior que lleva que si no!!!

-Va Jordi, no seas burro...- respondí yo. La verdad es que tenían una amistad muy grande entre ellos, pero hablar de mi de esa manera delante mío me hacia sentir rara, lo que no sabia si era de enfado o de excitación....

Nos dirigimos al coche, un focus de dos puertas donde a dentro solo se podía distinguir una silueta sin mas detalles... Por el camino solo los oía cuchichear a mis espaldas y reírse de algo, suponía que de algo relacionado conmigo, pero no sabia el que... así que decidí vengarme a mi manera, para pasar a los asientos de atrás tenia que mover el asiento delantero y meterme un poco como pudiera, así que viendo sus caras reflejadas en el espejo interior planee darles un pequeño espectáculo, me agache un poco y levante una pierna para entrar en el coche. Note como mi mini falda rosa subía por mi piel dejando descubierta la parte baja de mi culo. Fue solo un momento, porque rápidamente me metí en el interior del coche, pero me di cuenta como la conversación de los chicos y sus risas se habían cortado de golpe... con una sonrisita me acomode en mi asiento...

Y una vez allí me pude fijar en la acompañante de Jose. Mi primer pensamiento fue: "Madre mía! que chica mas guapa...". Era una preciosidad, morena, pelo corto casi como un chico, ojos negros, nariz respingona, delgadita, mas alta que yo...

-Bueno- interrumpió mis pensamientos Jose- os presento a Raquel. Raquel este es Jordi- se dieron dos besos- y esta es Esther- nos dimos dos besos.

Pero el contacto de mi piel con su piel, el beso en su cara muy cercano, quizás demasiado cercano, a sus labios, su olor, su calor, su suavidad... hizo que se me llenara la barriga de cosquillas...

Que me estaba pasando? No lo se, solo se que algo raro sentía dentro de mi, que me encontraba muy excitada y que solo acabamos de empezar el fin de semana....

Llevábamos cerca ya de una hora de camino y todavía nos quedaba media hora más. En todo ese momento no había podido dejar de mirar a Raquel. Mientras charlaban Jordi y Jose de sus cosas, en la parte delantera del coche, Raquel y yo comentábamos las nuestras. Nos acabábamos de conocer, pero habíamos conectado perfectamente... Hablamos de ropa, de cortes de pelo, de zapatos, de cotilleos, de mas zapatos, de la nueva temporada de ropa de este verano, de la universidad (yo había estudiado Relaciones Laborales y ella Veterinaria), de animales, de mas zapatos.... y sin darnos casi ni cuenta ya habíamos llegado a la casa de los padres de Jose. La verdad es que era enorme! y la teníamos para nosotros solitos...

Bajamos del coche Raquel y yo como si fuéramos amigas ya de toda la vida, medio agarradas de la cintura y sin parar de hablar de nuestras cosas. Mientras hablábamos me pude fijar en su estupenda figura. Llevaba una camisa blanca ajustada, con los botones superiores desabrochados dejando ver ligeramente el inicio de sus pechos, una faldita negra un poco mas larga que mía, pero que también dejaba intuir su preciosa figura y unos zapatos con mucho menos tacón que el mío pero que aun así la hacia un poco mas alta que yo....

-Vaya Esther- me dijo ella- que guapa te has puesto! no me había fijado dentro del coche! Si lo llego a saber me habría puesto un poco más... sexy! Si ya me lo ha dicho Jose que me pusiera guapa que tu lo eras y mucho, pero no pensé que tanto!

Al momento me puse colorada como un tomate al tiempo que miraba de reojo a Jose que también se ruborizaba, mientras Jordi se reía...

-Así que te parece guapa Esther eh Jose? - dijo Jordi dándole un empujón a su amigo...

-Ya sabes que si...

-Ya, pero me encanta oírlo! me encanta fardar de mujer!

-Oye- dije yo casi sin darme cuenta- que te podrás quejar tú Jose, con lo preciosa que es Raquel...

Jordi me miro al momento y rió con más fuerza mientras ahora era Raquel la que se ruborizaba...

-Anda, - dijo Jordi- Vamos a entrar en casa que al final se va a liar la cosa aquí fuera!-y siguió riendo mientras el y Jose entraban las maletas y nosotros nos quedábamos fuera casi sin saber que decir...

-Mejor entramos también no?- pregunto Raquel, con lo que nos pusimos en marcha y entramos en la casa.

Jose, nos empezó a enseñar la casa. Era enorme!, con una piscina en el jardín, una planta baja donde estaban las habitaciones, la cocina, el lavabo y el salón, y una segunda planta donde había un enorme altillo forrado de madera que era precioso y que también usaban como habitación por si venia mas gente. La verdad es que la casa era preciosa...

En un principio nos metimos cada uno en nuestra habitación para dejar las cosas y cambiarnos para irnos un ratito a la piscina antes de que se fuera el sol y nos hiciéramos la cena.

Allí empezamos a desnudarnos y Jordi me sorprendió agarrándome por detrás mientras me quitaba la faldita...

-Madre mía, como me has puesto toda la tarde!- me dijo- desde que te he visto en casa salir con este modelito me has puesto enfermo! y seguro que a mi amigo también! jeje. Me encanta cuando vas tan sexy....- Mientras decía eso empezó a tocarme las tetas por debajo del top blanco que llevaba. Me encantaba como me tocaba Jordi, con esa mezcla de sensualidad y salvajismo que a veces tenia... me encantaba sus suaves dedos recorriendo mis pechos hasta que llegaba a mis pezones y me los pellizcaba con fuerza... mmmmmm.... Me tenia totalmente cogida por la espalda, apoyando su entrepierna en mi trasero con sus dos manos en mis pechos y basándome la parte lateral de mi cuello, que le ofrecía esperando algún que otro mordisco. Su mano izquierda seguía masajeando mis pezones, mientras con la derecha bajaba por mi ombligo hasta llegar a mi tanga, empezó a acariciarme la parte superior de mi ropa interior, suavemente, mientras seguía bajando y me introducía su lengua en mi oreja....mmmmmmm.... eso me encantaba, sentir su respiración en mi oído....mmmmmm.....

-Vaya!! Veo que no soy el único que estaba caliente!- me dijo Jordi al llegar a la parte más intima de mi sexo- mírate! si estas empapada!, hasta el tanga esta mojado! es por mi? no será por mi amigo no? que he visto como te miraba cuando salías de casa... o mejor... no será por la novia de mi amigo eh?- Y me dio un cachete en el culo...

-Anda tonto, cállate y trae mi bolsa, que la tengo fuera y allí tengo los bikinis nuevos.

-OK, ya voy... ahora que la cosa se ponía interesante... Ahora vuelvo!- y dicho eso se marcho un momento del cuarto dejando la puerta medio abierta mientras yo, pensando en lo que Jordi me había dicho, seguía desvistiéndome hasta quedarme totalmente desnuda.

Me quede un rato mirando mi cuerpo, la verdad es que me gustaba. Yo era rubia, no demasiado alta, con un pecho que sin ser excesivo me gustaba mucho, con unas aureolas grandes y oscuras, en contraste con mi piel mas blanquita...

Tenia la piel muy suave, mientras me tocaba la barriga pensaba lo bien que me había quedado después del parto, la verdad es que la pesadez de ponerme todos los días las cremas antiestrías había tenido resultado. Mi mano seguía pasando por mi cintura y fue bajando hasta mi sexo. Lo tenia muy suave, me encantaba el tacto que tenia después de depilarlo y hacia solo 3 días que había pasado por la esteticien... y bufff la verdad es que Jordi tenia razón, estaba un poco mojada, notaba mi sexo húmedo al tacto con mis dedos... Pero, que estaba haciendo? me estaba masturbando en casa del amigo de Jordi y con la puerta medio abierta! menos mal que no había nadie viéndome... o si? al alzar la mirada vi a mitad de pasillo a Raquel que me miraba fijamente. Cuando nuestras miradas se juntaron solo consiguió decir -Perdón- mientras rápidamente se metía en el lavabo....

Madre mía! vaya pillada me había pegado. Que vergüenza! me senté en la cama y apoye la cabeza entre mis manos. A lo que llego Jordi con mi Bikini amarillo y lo dejo encima de la cama.

-Que te pasa? estas bien?-me pregunto al verme en esa postura.

-Si tranquilo, no te preocupes.

-Vale, bueno, vistete y cuando estés sales que voy a ayudar a Jose a hacer no se que OK? Te esperamos ya en la piscina. No tardes!-Y me dio un beso en la frente antes de desaparecer de la habitación...

La verdad es que la tarde había empezado de una manera un poco accidentada, Raquel, la novia de Jose, me había visto mientras me tocaba mis partes intimas y encima en vez de sentirme muerta de la vergüenza me sentía, si, un poco cohibida, pero a la vez excitada... No sabia que pensar. Solo en que me tenía que poner mi bikini nuevo y que tenía que bajar a la piscina........

Todavía tenia la imagen de Raquel mirándome desde el pasillo mientras yo (como podía haber sido tan...) me tocaba mi sexo. Sentada todavía en la cama no sabía como reaccionar. Lo que estaba claro es que no podía seguir sentada sin hacer nada, pensé que lo mejor seria actuar como si nada hubiera pasado. Buffff que vergüenza! Encima el bikini que me había traído de casa era súper provocativo. Me lo había traído una amiga mía argentina de su país y se notaba como allí a la hora de vestir para ir a la playa eran mucho más provocativas que aquí (y eso que según me dijo ella no era costumbre como aquí hacer top-lees). El bikini era amarillo, con unos triangulitos muy pequeños en el pecho que casi no llegaba a tapar el pezón, mientras que la braga era de cintura muy baja, si hubiera tenido la rayita de pelitos que otras veces me dejaba casi no me lo habría ni tapado, y por detrás, sin llegar a ser tanga, dejaba a descubierto bastante de mi trasero, un trasero que a Jordi le encantaba, pero que a mi me parecía un poco grande y por mas que intentaba trabajar en el gimnasio no había manera de reducir. (Porque teníamos las mujeres tantas caderas!)

Bueno, volviendo al tema... Acabe de vestirme y me volví a mirar en el espejo. La verdad es que era precioso el bikini, resaltaba todavía más mis formas. Y justamente eso era lo que menos quería resaltar después de lo ocurrido. Aunque al final me arme de valor y salí del cuarto.

Por suerte no me encontré en el pasillo con Raquel, no se como habría reaccionado en un encuentro cara a cara, era demasiada la vergüenza que todavía tenía por como me había visto, y la vergüenza de como me sentía yo por como me había excitado saber que me había visto...

Baje a la piscina y allí estaban los 3, Raquel y Jose en el agua y Jordi esperándome en una hamaca tumbado. Me encantaba su cuerpo. Jordi era moreno, aunque con mechas rubias, atractivo de cara sin ser demasiado guapo, con unos ojos preciosos, bueno, más que ojos preciosos era su mirada la que era preciosa. Cuando me acariciaba, me besaba, me hacia el amor... me miraba con unos ojos que hacia que me derritiera...mmmmm.... tenia el cuerpo muy fibrado, se notaba que hacia mucho deporte, con sus abdominales, su pecho depilado, sus brazos, sus piernas, su culo.... mmmmmm..... Su culo. Su culo me volvía loca. Lo tenia pequeño, duro, respingón... me encantaba acariciar su culo mientras me hacia el amor, incluso cuando hacíamos sexo oral muchas veces me dejaba perder por su culo, lo mordía, lo chupaba, lo saboreaba.... me volvía loca su culo. En más de una vez al borde del orgasmo, le había dejado mi mano marcada en su culo. Me encantaba darle cachetes incluso a veces él se me quejo que le daba demasiado fuerte, pero es que en esos momentos no sabía ni que hacía ni casi quien era, seguro que todas las mujeres sabéis a que me refiero...

-Ya veo que has bajado!- me dijo Jordi cuando me acercaba- Ya estaba por irte a buscar... - se acerco a mi lado, me abrazo y me dijo al oído- y de paso.... que antes hemos dejado una cosa pendiente...- y me lanzo un rápido lametón en el oído...

-Venga parejas! dejar ya de manosearos y venir al agua que esta muy buena!- dijo Jose mientras nos miraba. A la vez vi como Raquel apartaba la vista de mi cuerpo un poco ruborizada y sin saber casi donde mirar...

Después de un rato en la piscina, me entro un poco de frío (ya se iba haciendo de noche y yo era bastante friolera) así que decidí salirme y tumbarme en la hamaca a tomar los últimos rayos de sol que se colaban entre unas nubes que no presagiaban nada demasiado bueno. Así estuve un rato hasta que vi como salía Raquel de la piscina y se dirigía a la ducha para quitarse el cloro. Que preciosa era esa chica...

Llevaba un Bikini blanco con dibujitos de colores azules de diferentes tonos que le marcaban perfectamente su precioso cuerpo. Las gotas de agua de la ducha le resbalaban hasta los pies, primero mojándole su pelo negro, bajando por sus ojos, su nariz, sus labios, su culo, su pecho, su cintura... Que me estaba pasando? Nunca había sentido nada así por otra chica! si es cierto que a veces con Jordi mientras hacíamos el amor y veíamos alguna película pornográfica nos imaginábamos con la otra pareja haciendo el amor todos juntos, pero nunca había sentido una sensación tan intensa como la que sentía en esos momentos. Notaba como inconscientemente apretaba mis muslos, para sentir mayor presión en mi sexo, notaba como mis pezones se endurecían poco a poco, con la visión de aquella preciosa chica, notaba como mis labios se morían por seguir el camino de alguna de aquellas gotas que acababan en el interior de la boca de Raquel...

-Estas bien Ester?-Jordi me saco de mis pensamientos- Te veo un poco distraída. Además vaya como tienes las tetas! si se te marca todo! me estas poniendo malo todo el día!

-Calla tonto, es que tengo frió- respondí yo como pude, y me tape un poco con una toalla.

-Es verdad- dijo Jose- hace un poco de frío, porque no nos metemos dentro y vamos preparando la cena? además creo que se acerca una tormenta y será mejor que nos pille dentro de casita.

Todos estuvimos de acuerdo y nos metimos en casa.

Dentro nos cambiamos y nos pusimos a hacer la cena. Jordi se puso un pantalón corto y una camiseta, ropa que dejaba ver claramente sus preciosas piernas. Jose también se puso pantalón corto y camiseta, pero el sin mangas lo que dejaba a descubierto sus musculados brazos. Yo me puse un pijama blanco Calvin Klein que me había regalado Jordi no hacia mucho y que me encantaba, porque además de sentirme muy cómoda me parecía muy sexy, y eso que no enseñaba nada de nada eh? Por eso debajo del pijama no me puse nada de ropa interior. Raquel apareció con unos pantalones tejanos cortados a la altura del culo que le quedaban preciosos y una camiseta de tirantes bastante escotada, también sin ropa interior cosa que hizo que me pusiera todavía más nerviosa.

De esa manera empezamos a prepararnos la cena, nos sentamos frente al televisor a ver Salsa Rosa y a comentar sus cotilleos hasta que nos lo comimos todo.

-Bueno y ahora que hacemos? Porque la verdad es que salir por ahí a tomar algo con la que parece que vaya a caer no me apetece mucho-dijo Jordi.

-La verdad es que tienes razón- respondió Raquel que en casi toda la cena no se había atrevido a mirarme a los ojos.

-Bueno- dijo Jose- Pues nos quedamos. Y de paso jugamos a algo, que os parece?

Jose sugirió la idea de irnos los 4 al altillo subirnos algo de bebida y continuar ahí la fiesta.

-Y a que vamos a jugar?- pregunte yo- tienes el trivial, el Tabú, cartas....

-Mejor- respondió Jose- Si os apetece y queremos todos podríamos jugar a algún juego de esos que jugábamos cuando éramos peques, juegos tipo la botella, o el juego de las verdades, o a las pruebas, o al póquer con prendas

-Me gusta la idea!- dijo rápidamente Jordi.-Por nosotros se ve que esta bien, vosotras que decís?- nos dijo mientras los dos chicos nos miraban expectantes...

Raquel y yo nos miramos, nos sonreímos, nos cogimos de la mano y dijimos juntas:

-Vale!- y los 4 nos echamos a reír mientras subíamos las cosas al altillo.

La verdad es que en ese momento no sabia como iba a acabar la noche, pero sinceramente me apetecía tentar a la suerte...

Subimos los 4 las escaleras que nos conducían al altillo. Jose, nos había acomodado en 4 cojines alrededor de un tapete verde en el cual estaban los diferentes objetos a utilizar en los juegos, una botella, unas cartas, unos dados... La habitación era preciosa, forrada toda de madera, en forma de V invertida, con el techo bajo, solo en la parte media los chicos (mas altos que nosotras) podían ponerse en pie sin miedo a darse con la cabeza. Esto hacia que el ambiente fuera mucho más recogido, más intimo. Jose también había llenado la habitación de velas. Eran velas aromatizadas, de diferentes formas y diferentes colores. Todos nos pusimos en marcha para encender todas las velas, que poco a poco fueron llenando la habitación de su peculiar olor y color dejándola, cuando apagamos la luz y nos sentamos, en un ambiente como si de un sueño se tratara... mmmmm.... me encantaban las velas... ese juego de luces y sombras que provocan sus llamas al parpadear con el aire provoca, que las formas, los contornos de nuestro cuerpo, se definan un poco mas, los brazos de Jose parecían mas musculados en esa oscuridad, las piernas de Jordi, fuertes de por si, todavía lo aparentaban mas, los pechos de Raquel parecían más firmes, y su cara... su cara iluminada a la luz de las velas me hacían verla todavía mas preciosa de lo que había pensado antes. Muchas veces Jordi y yo habíamos utilizado velas en los momentos en que disponíamos del tiempo suficiente para recrear nuestras fantasías. Pero eso es otra historia...

-Bueno, a que os apetece jugar?- dijo Jose una vez acomodados todos- Podemos jugar al juego de la botella, o si preferís jugamos al streap-póquer!

-Bueno -le interrumpió Jordi- a mi el streap -póquer me encanta, pero una cosa, no se ellas, pero Jose, tu y yo, llevamos solo dos prendas y Esther conociéndola como la conozco dudo mucho que lleve algo mas debajo de ese pijama tan sexy y que a mi tanto me pone!- y me soltó un pellizco en el culo.

-No, claro que no. -dije yo- ya sabes que me gusta ir cómoda. Aunque no se Raquel...

-Yo tampoco llevo nada debajo- dijo un poco cortada.

-Pues entonces mejor pasamos de las cartas y las dejamos para mas tarde no? que sino en 10 minutos acabamos todos en pelotas y luego que hacemos!- dijo Jordi. Y empezamos todos a reírnos.- Que os parece si jugamos al juego de las verdades? Uno le pregunta a otro cualquier pregunta relacionada con el sexo y el otro tiene que contestar la verdad vale? y si no pues a pasar un prueba. Que os parece?

Todos estuvimos de acuerdo con el juego, era una manera bastante Light de empezar una noche que hasta ese momento estaba siendo muy excitante.

-Vale- continuo Jordi- empiezo yo preguntándole a Jose OK?- Jose asintió con la cabeza.- Bien, ahí va, y recuerda que tienes que contestar la verdad eh? Bueno, pues la pregunta es... Que es lo que más te gusta practicar en el sexo? y con cuanta frecuencia lo practicas?

Me quede mirando a Jordi y vi que empezaba a sonreír de una manera maliciosa.

-Que perro eres! - salto Jose-. Como puedes preguntar eso! ten amigos para esto...

-Recuerda que tienes que contestar la verdad eh?- le dijo Jordi.

No entendía lo que pasaba, pero note que las otras tres personas si sabían de que iba. Jordi se reía de su amigo, Jose, no sabia como reaccionar y Raquel estaba roja como un tomate y no sabia a donde mirar.

-Vale, voy a contestar, pero recuerda que la venganza será terrible!- y respirando profundamente nos dijo a los 3... -Bueno, lo que más me practicar es el sexo anal. Me encanta... -Jordi le hacia señales de que siguiera con la respuesta...- ... ya, ya voy... y la frecuencia con la que lo practico es... bueno, no es. No practicamos sexo anal, ha Raquel cuando lo hemos intentado me ha dicho que le duele mucho y no hay manera. Pero -Jose rápidamente abrazó a Raquel y la beso en los labios- no pasa nada! no me importa, si hay que esperar pues espero. Aunque no pierdo la esperanza!- con ese comentario todos nos echamos a reír menos Raquel que seguía sin saber donde mirar.

-Contento? Y prepárate que ahora me toca a mí preguntarte...

-Nooo, lo siento, pero tienes que preguntar a otra persona -dijo Jordi- en esta ronda yo te he preguntado a ti, o sea que tendrás que esperar más adelante para devolvérmela!

-Ya veo que lo tienes todo estudiado -le contesto Jose- pero no te preocupes, que ya te tocara ya.... –Y girándose para mi me dijo- bueno Esther, entonces la pregunta es para ti, y como no estoy muy lucido en este momento mi pregunta es la misma que la de Jordi. Te gusta el sexo anal? Disfrutas cuando lo practicáis?

La verdad es que no me esperaba esa pregunta, pensaba que el juego iba a ser bastante más pausado, sobretodo cuando no hacía nada acabábamos de empezar a jugar, y ahora me encontraba con esa pregunta. En circunstancias normales no habría respondido, pero en ese momento me sentía muy excitada y liberada. Todos me miraban fijamente, en especial Jordi que reía creyendo que no iba a tener el valor de contestar.

-Recuerda que tienes que decir la verdad eh?- me dijo como desafiándome. Así que me arme de valor, respiré hondo y contesté:

-Si, me gusta el sexo anal. Y si, disfruto mucho cuando lo practico, eso si, he de estar muy muy excitada. En esos días mis orgasmos pueden ser mucho más intensos cuando practico el sexo anal que el vaginal. Sobretodo cuando soy yo la que marca el ritmo y la profundidad de la penetración. Cuando practicamos sexo vaginal, me gusta sobretodo la frotación, el notar como el miembro de Jordi sale y entra todo entero en mi interior, para volver a salir y entrar, con todo su recorrido, -la verdad es que la explicación me estaba calentando y de que manera!, me sentía cómoda y excitada hablando de ese tema- en cambio en el sexo anal me gusta estar a mi encima de él, empezar con una buena mamada para lubricar bien el aparato del nene (Jordi no tenia un pene excesivamente largo, 17 cm. la ultima vez que se lo medí, pero si que era bastante ancho, al menos hasta donde yo podía conocer, su perímetro era de 16 cm.) mientras le hago la mamada me gusta chuparme algún dedo e ir introduciéndolo en mi culo para facilitar luego la penetración, cuando ya esta todo bien mojadito me gusta colocarla en mi entrada e ir empujando, poco a poco, a veces he de parar porque me quema, pero vuelvo a lubricarle bien el pene y vuelvo a introducirlo cada vez mas hasta que llego a tener todo dentro de mi. Entonces a diferencia del sexo vaginal que como he dicho antes prefiero la frotación, en el anal prefiero la profundidad, me vuelve loca sentirla toda dentro de mí y cuando la tengo toda dentro mis movimientos son de muy poco recorrido, intentado introducírmela más cada vez, hasta que así llego a los orgasmos más brutales...

-Ni que lo digas que intentas introducírtela cada vez mas!!! Hay veces que aprieta tanto contra mi que parece que me vayan a explotar los huevos!- Dijo Jordi entre risas.

-Joder! -interrumpió Jose- espero que ya hayas acabado, porque me has puesto como una moto! mirar como estoy -y con la mano remarco en su pantalón la erección de su miembro. La verdad es que debajo de ese trozo de tela aparecía un enorme bulto! Jolin, cada vez estaba mas excitada... entre la bebida de la cena, las velas, el olor, las historias, el bulto de Jose... buffff.

Ahora era a mi la que me tocaba preguntar a Raquel, así que como vi que antes lo había pasado mal con lo del sexo anal, decidí ser buena y preguntarle algo con lo que pudiera sentirse cómoda.

-Bueno, Raquel, que es lo que mas te gusta hacer en el sexo?

Se quedo un rato pensativa. Los tres la mirábamos expectantes hasta que levantó la cabeza nos miró y empezó a contar:

-Bueno, a mi lo que más me gusta en el sexo es hacer el amor, y digo hacer el amor y no follar, porque yo lo veo diferente. Esta claro que me encanta follar con Jose, dar rienda suelta al animal que llevamos dentro! jeje- y todos nos reímos con ella- pero yo lo que prefiero es hacer el amor.-Y se me quedo mirando fijamente a los ojos hasta que tuve que ser yo la que apartara la mirada. -Me gusta estar con la otra persona y hacerle un masaje con aceite por todo el cuerpo, sentir su piel en mis manos, sentir su cuerpo en el mío, notar su olor, su sabor... poder saborear todos sus rincones, besar sus parpados suavemente, besar con mi lengua su boca, recorriendo sus labios sin todavía introducirme en ellos, recorrer con mi lengua su cuello, susurrarle al oído lo mucho que lo deseo... -cerré los ojos, la voz de Raquel se introducía en mi interior como si fuera música, transportándome a su mundo de fantasías y deseando que fuera yo la que recibiera esos besos de su boca - ...saborear con mi lengua su pecho, llegar a sus pezones y morderlos suavemente mientras noto como entre mis dientes aumentan de tamaño por la excitación, buscar su ombligo y saborear con mi lengua todo su contorno, mientras noto como la respiración de la otra persona se entrecorta y empiezan los tímidos jadeos... - a la que se le cortaba la respiración era a mi escuchando sus palabras, me sentía realmente excitada, imaginándome que esa chica me hacía llegar al cielo con su ternura. Nunca había estado con otra chica, pero siempre que lo había imaginado era exactamente como lo describía Raquel...mmmmmm- ....seguir bajando hasta llegar a su pene y primero acariciarlo con las manos, para después lamerlo por todo su perímetro, pero aun sin introducírmelo en la boca, saboreando el placer que se siente al tener a la otra persona a tu entera disposición, sabiendo que esta deseando una cosa, pero que solo tu decides cuando y como se la vas a dar, retrasando el momento, hasta que rodeo todo su miembro con mis labios y empiezo a subir y bajar, subir y bajar, subir y bajar, manteniendo un ritmo lento pero constante hasta que el deseo de poseerme es mas fuerte que mi aguante y entonces si follamos como locos...

Estuvimos un rato todos callados, yo todavía con los ojos cerrados y lejos de la habitación en la que se encontraba mi cuerpo, pensando en lo que Raquel nos había contado...

-Madre de mi vida! -Jordi me saco de mi pensamiento- Os importa que vaya un momento al lavabo a hacerme una pajilla?... Joder, Raquel, vaya como me has puesto!

Jordi y Jose se reían y Raquel seguía mirándome fijamente a los ojos.

-Bueno Raquel - dijo Jose, te toca preguntarle a Jordi...

-A Jordi? es que no se que preguntarle...

-Le puedo ayudar yo? -dije al momento y me puse a susurrarle la pregunta al oído. Jordi se lo estaba pasando pipa así que ahora era nuestra hora de divertirnos con él... Cuando acabe Raquel me miro como extrañada, pero le dije un si con la cabeza y le lanzo la pregunta a Jordi:

-Bueno Jordi, la pregunta es? te gusta el sexo anal?

-Pues claro que me gusta! -y se puso a reír...

-No, no -interrumpí yo- creo que no la has entendido. La pregunta es si te gusta que te hagan sexo anal a ti...

La cara de Jordi cambio al momento, paso de reírse a sacar su sonrisa maliciosa...

-Que perra eres! y eso que tu eres mi mujer! ya veras ya... esta me la pagas! - Y los otros tres nos empezamos a reír. -OK. Está bien, me gusta el sexo anal, bueno, me gusta que cuando hacemos el amor o cuando Esther me hace una mamada me chupe el culito (bueno, eso no me gusta, eso me encanta) y también que me meta un dedito en el culo...

-Uno solo? -dije yo riéndome a pierna suelta...

-Serás mala! - y me soltó una palmada en el culo- Bueno, uno o dos... o yo que se, lo que se es que me gusta que me haga el sexo anal si... contenta? contentos?

Los cuatro en ese momento nos estábamos riendo, nos lo estábamos pasando en grande y eso que solo llevábamos una ronda...

-Bueno -dijo Jordi- ya a acabado la primera ronda y me toca otra vez preguntar a mi. Y esta vez elijo a Esther... Te vas a enterar tú ahora!!

-Nooo, eso no vale, porque empiezas tu?

-Hombre, yo creo que será divertido, haber que te pregunta -dijo Jose- Tu que dices Raquel?

-Yo creo que puede estar bien... -dijo ella mientras me miraba y se reía.

-Bueno, pues decidido, es un tres contra uno -dijo Jordi- así que prepárate que ahí va mi pregunta...: Tendrías relaciones sexuales ahora mismo con alguien de esta habitación que no fuera yo?

Me quede paralizada al oír su pregunta. Se oyó un silbido de Jose como diciendo "vaya tela la pregunta". Los miré a los tres, primero a Raquel que rápidamente aparto la vista de mi, después a Jose, al que se le veía bastante nervioso y expectante ante esa pregunta, que tampoco se atrevía a mirarme, y por ultimo a Jordi, que se apoyaba hacia atrás sobre sus brazos y me miraba mientras sonreía. El muy capullo (en el buen sentido) me conocía muy bien y sabía que algo raro me estaba pasando. Muchas veces habíamos fantaseado con la idea de mantener sexo con otras personas, pero siempre era yo la que, en frío, mas reticente estaba. Por eso el vio en esta su oportunidad de ver hasta donde era capaz de llegar yo, de ver si seria capaz de seguir adelante... Lo pensé durante unos momentos y al final respondí:

-Prueba -no había tenido el valor para decir la verdad, pero es que sinceramente no me veía preparada para decir lo que sentía en ese momento, principalmente porque ni yo sabia lo que sentía.

A los chicos se les noto la decepción en sus caras. Ese había sido el momento de la verdad, (o al menos el primero de la noche) y no había pasado nada. Aunque Jordi rápidamente recupero la compostura y reflejó con una caricia cariñosa en mi mano que lo comprendía perfectamente al menos eso quise interpretar yo!

-Esta bien, pero yo pongo la prueba -dijo mi marido mientras me soltaba de la mano. -Haber... ya esta. La prueba va a ser la siguiente, te voy a vendar los ojos y cada uno de nosotros va a tener 5 segundos para hacer contigo lo que quiera.

-Como que lo que quiera? -pregunte yo algo nerviosa.

-Hombre -contesto Jordi- tampoco creo que en 5 segundos de tiempo a hacer muchas cosas no? Que os parece a vosotros? -les preguntó Jordi a Jose y Raquel. Los dos dijeron que les parecía bien...

Así que me senté en mi sitio y mientras se disponían a taparme los ojos miré a Jordi que me sonreía a mi lado con un trapo entre las manos, a Jose, en su sitio mirándome y riendo, con una risa producto mas de los nervios y la excitación que de otra cosa y por ultimo a Raquel, que ahora si, me miraba directamente a los ojos. Luego la oscuridad....

A cada momento que pasaba mi cuerpo se tensaba más. Solo oía leves susurros que se decían entre ellos, en especial entre los chicos, aunque no podía entender lo que decían. Mi respiración iba en aumento, mis pulsaciones cada vez mas aceleradas... que me iba a pasar? Todavía no me explicaba como había podido llegar a esa situación... Si me lo llegan a decir a la mañana que iba a acabar así... Aunque eso de acabar era un forma de hablar, eso solo había echo que comenzar. Y yo era el centro de todo...

Me sentía indefensa, no veía, no oía casi nada... solo me quedaban los recuerdos. De Jordi, de Jose, de Raquel... mmmmm.... de Raquel. Que estaría haciendo? que haría conmigo cuando le tocara? Que harían conmigo cuando le tocara a cada uno! Me sentía un objeto, como un muñeco... y eso me excitaba aun más.

-Bueno pues ya esta. Estas prepara Esther? - era Jordi el que hablaba. Se lo notaba muy cómodo. Seguro que estaba disfrutando.

Asentí con la cabeza. No sabia si estaba preparada, no sabia lo que iba a pasar, pero si que sabia que quería que pasara ya...

Note como una persona se acercaba a mí y se sentaba a mi lado. Note su respiración acercándose, sus labios cerca de los míos, contactando con ellos, abriendo ligeramente la boca y explorar con su lengua el contorno de mis labios. Me agarré fuertemente con mis manos al cojín sobre el que me sentaba. No podía tocar a la persona que me besaba, eran las reglas, solo podía dejarme hacer. Así que suprimí el intento de acariciar a aquella otra persona (que por la manera de besar supuse que era Jordi) y me agarre fuertemente a mi cojín. Busqué con mi lengua su contacto hasta que nuestras puntas se juntaron fugazmente y ahí acabó, para mi pesar, nuestro beso...La persona se incorporo y volvió a su sitio. Yo, haciendo un gran esfuerzo, volví a relajarme... Me excitaba mucho la situación... Sabia que seguramente fuese Jordi el que me había besado, pero ¿y si no lo era? Podía haber sido Jose o Raquel... buffff.... estaba... la verdad es que no se como estaba, pero seguro que alguna de vosotras si habéis estado en alguna situación similar sabréis lo que se siente. Yo a día de hoy soy incapaz de definir ese momento... Solo se que era bueno... muy muy bueno...

-Preparada para el segundo asalto?- Volvía a ser Jordi el que hablaba y volvía asentir yo con la cabeza. Todavía no quería ni hablar, prefería seguir saboreando el beso que acababa de recibir de mi desconocido amante.

Otra persona se acercó a mí y se volvió a colocar a mi lado. Suavemente me acaricio el pelo y me lo aparto de mi cara. Acercó su boca y muy suavemente empezó a besarme el cuello. Dios! un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. Debía de ser Raquel la que me besaba... y como lo hacía... Había deseado sus besos y no me habría importado en absoluto recibirlo en mi boca como el anterior. Deseaba besar a esa chica con todas mis fuerzas, pero debía de conformarme con sus suaves y sensuales besos en mi cuello. Que delicadeza... solo Jordi me había besado así algunas veces, las veces que dejábamos a un lado nuestro instinto sexual y nos dedicábamos a darnos placer a un nivel mucho mas sensual. Note durante esos cinco interminables segundos, los labios de la otra chica recorrer mi piel, abriéndose y cerrándose sobre un punto, luego otro, luego otro... alguna vez note la punta de su lengua en mi cuello y moría de envidia. Envidia de no poder corresponder ese beso de esa chica...

Por desgracia pasaron esos 5 segundos y mi segundo extraño volvía a su sitio.

Estuvimos unos segundos en silencio sin que se oyese nada, hasta que Jordi volvió a hablar.

-Bueno, pues aquí va el último...

Según mis cálculos mi próximo invitado debería de ser Jose, ¿que me haría? La verdad es que me atraía mucho ese chico y en breves instantes me tendría a su entera disposición. Seguro que Jordi estaría disfrutando muchísimo, aunque no tanto como yo...

Note su cuerpo junto al mío, sentarse, acomodarse y acercarse a mi...

Su mano izquierda se poso en mi pelo, masajeándolo suavemente, entrelazando sus dedos con el cuerpo de mi pelo, su mano derecha se poso delicadamente en mi mejilla izquierda, acariciándola con sus yemas mientras que con su pulgar acariciaba muy levemente mis labios. Note su cara acercase a la mía, note su respiración muy cercana a mi oído derecho. Su lengua se poso en mi cuello, muy cercana al oído que era su destino. Fue subiendo suavemente notando cada vez más su respiración. A esa distancia su lenta respiración se asemejaba a un gemido. JODERRRRRR. Que placer.... Sus labios se cerraron brevemente sobre mi lóbulo que quedo prisionero en el interior de su boca, mientras sus manos seguían masajeando mi pelo y mi cara al compás de su respiración haciendo todo mucho más sensual. Libero mi lóbulo y siguió subiendo, recorriendo con su lengua el contorno de mi oreja y adentrándose en su interior... madre mía... Retiro su lengua de mi oído, pero no su boca, que con un susurro me dijo:

-Estaba deseando besarte desde que te vi esta mañana en tu cuarto.

Dios Santo! era Raquel la que me estaba susurrando al oído que deseaba besarme! La persona que estaba haciendo que me derritiera con sus caricias, con sus besos, con su sola respiración era Raquel...

-Ester te deseo tanto...

Y se separo de mí plantándome un beso enorme en la mejilla. Estaba confusa, pero decidida. Nunca había sentido nada igual por una mujer, nunca, ni por otro hombre que no fuera Jordi, pero esta vez era diferente. Desea a esa chica, quería besarla, quería tenerla, quería hacerla mía, quería hacerle el amor, ella y yo, mujer contra mujer, como dice la canción. Solo por una vez quería hacer el amor con otra persona que no fuera Jordi. Nunca había estado con otro chico y mucho menos con otra chica, pero en ese momento necesitaba, deseaba con toda mi alma, hacer el amor con esa chica.

Antes de separar su mano de mi cara, cuando ya se disponía a marcharse, no pude más y la agarre por la muñeca.

-Eso no vale! es trampa! -grito Jose muy animado. Jose, Jordi... casi me había olvidado de ellos...

Me quité la venda como pude, fuera de mi, sin saber que hacer, ni que decir, ni donde mirar... solo había una cosa en mi mente, besar a Raquel, sentir sus labios, sentir su lengua... Pero antes y ante las risas y los gritos de Jose, necesitaba una cosa. Mire a Jordi que me observaba en silencio, notó que algo pasaba, pero no sabía lo que era y yo no tenía palabras, no me salían, para decir lo que mi cuerpo pedía... Lo mire a el, mire a Raquel nerviosa, con su mano en mi mano, tocándonos, acariciándonos, mirándonos a los ojos, solo nosotras sabíamos lo que queríamos. Volví a mirar a Jordi que me miró y me sonrió. Se había dado cuenta de todo... Y me hizo un movimiento con la cabeza que era lo único que necesitaba. Quería poseer a esa chica, pero quería mucho más a mi marido y necesitaba su aprobación para seguir adelante. Su solo movimiento afirmativo de su cabeza fue suficiente. Ya nada se interponía entre ella y yo....

.

Todo pasaba a mí alrededor a una velocidad lentísima. Mis ojos se posaban sobre cada una de las personas de la habitación, Jordi a mi lado recostado sobre sus manos y mirándome expectante, Jose a lo suyo seguía hablando y riendo no se de que, Raquel a mi lado con su muñeca atrapada por mi mano mirándome a los ojos. No podía esperar más, no quería esperar más... Tiré de su mano a la vez que mi cuerpo se acercaba al suyo, con mi mano izquierda libre le acaricie su preciosa cara a la vez que cerraba los ojos y torcía levemente la cabeza mientras me acercaba a sus labios. Al momento note nuestro contacto, primero solo con los labios. Tenía unos labios pequeños y muy suaves, con un ligero sabor a coco de los restos de la protección labial que utilizaba para hidratarlos. En ese mismo momento que nos besábamos se hizo el silencio, no se si por la sorpresa de Jose que lo dejó mudo o porque en ese instante todos mis sentidos estaban en ese primer beso. Separe por unos momentos su boca de la mía, con los ojos aun cerrados, para morderme un poco mi propio labio y saborear aun más si cabe el sabor de esa chica. Pasado ese instante volví a besarla, otra vez juntando nuestros labios, aunque en esta ocasión abrí un poquito más la boca. La punta de mi lengua tanteaba los bordes de sus labios a la vez que ella ofrecía una ligera abertura, todavía dudando si se quería entregar a mis besos, pero no le di tiempo a pensar y mi lengua entro deseosa dentro de su boca buscando con desesperación su preciosa y rosada lengua.

Sentí un enorme escalofrío por mi cuerpo cuando note nuestro contacto. Mis dos manos se posaban ahora en su cabeza, acariciándole su precioso y suave pelo. Nuestras lenguas empezaron a bailar al son de nuestros movimientos. Que diferente son los besos de una mujer de los de un hombre, mucho más suaves, mucho más sensuales, mucho más femeninos...

Me deje caer sobre ella y las dos nos recostamos sobre el suelo. Mi mano seguía recorriéndola, primero su pelo, luego su cuello, su cara... Ella correspondió mis caricias, sus manos exploraban también mi cuerpo, bajando de mi cuello a mis brazos y depositándose en mi barriga. Buscaba meter su mano bajo la parte de arriba pijama blanco hasta que lo consiguió. Sus dedos empezaron a acariciar la piel de mi barriga, jugando con mi ombligo, posando toda su mano en mi vientre. Que placer me producía sus caricias. Me notaba totalmente excitada, notaba mi sexo totalmente húmedo deseoso de recibir las caricias de Raquel.

En ese mismo momento note, notamos, como más manos se unían a nuestras caricias. Abrí los ojos y vi a Jordi y a Jose a nuestros lados completamente desnudos, acariciándonos...Tenían sus penes totalmente tiesos de la excitación de vernos a las dos en nuestros juegos. Jose se acercó un poco más a Raquel y esta separo sus manos de mí y le agarró del miembro empezando a frotarlo. En otras circunstancias tener dos pollas para nosotras me habría gustado, pero en ese momento las veía como a unas extrañas. Acaba de descubrir que a partir de ese momento el sexo, o mejor dicho, una nueva forma de experimentar el sexo, se abrían delante de mí. Sabia que a partir de ese día experimentaríamos Jordi y yo cosas que no habríamos podido si quiera fantasear, pero en ese momento solo quería una cosa y era a Raquel, no quería nada más. Jordi debió notar algo porque se acerco a mi oído y me pregunto:

-Que te pasa? estas bien?- yo le expliqué lo que pensaba, lo que me sucedía, le dije que estaba dispuesta a partir de ahora a que me mostrara todos los caminos del sexo (el siempre había tenido más imaginación e iniciativa que yo) pero que en ese momento quería disfrutar con y de Raquel, solas ella y yo.

-Vale, pero recuerda que después me lo cobrare!- me dijo mientras se reía...

-Puedes cobrarte lo que quieras... y además con intereses....- Dije yo mientras le besaba en la boca.

-Pues venga disfruta, que yo me llevo a Jose aquí al ladito a disfrutar del espectáculo...

Los dos chicos se retiraron y nos volvieron a dejar solitas. Raquel me miro a los ojos me beso suavemente en los labios y me susurro "así esta mejor, te quiero sola para mi"

Me tumbe sobre ella, sus manos me acariciaban la espalda mientras las mías le separaban en pelo de la cara. Le recorría sus perfectas facciones con la yema de mis dedos...

-Eres preciosa Raquel -le decía mientras no perdía detalle de se rostro. La verdad es que a plena luz del día me parecía una chica preciosa, pero en ese momento a la luz de las velas me parecía increíblemente guapa.

-Sigue besándome por favor -fue su única respuesta...

Mis labios volvieron a juntarse con los suyos, nuestras lengua volvieron a bailar al son de nuestros gemidos, pero ya de una manera mucho mas desbocada. La pasión se había desbordado. Nuestras lenguas ya se juntaban fuera de nuestras bocas, locas de placer. Mis manos empezaron a recorrer su cuerpo. Su camiseta de tirantes apenas podía disimular la forma de sus pechos. Busqué con frenesí meter mis manos debajo de su camiseta, notando el contacto con la piel de su vientre, fui subiendo, cada vez más, hasta llegar a sus pechos. Que maravilla.... mis manos se posaron enteramente en sus pechos, que eran ligeramente más pequeños que los míos. Quería verlos desnudos, quería ver los pechos de otra chica, de esa chica, a mi lado, poder examinarlos, poder besarlos, poder saborearlos...

Le subí la camiseta dejando ver esos dos hermosos pechos. Se la quite, dejándola solo con su pantalón tejano cortado de una manera muy sexy. Me encantaba verla así, sus brazos por encima de su cabeza, su cabeza ladeada a un lado, lamiéndose el brazo con su lengua, su pelo negro, alborotado, cayéndole por la frente y a los lados, sus ojos cerrados... Al tener sus brazos alzados sus pechos quedaban subidos, mas apetecibles aun si cabe, con lo cual no tuve mas remedio que lanzarme a lamer esa aureola negra y pequeña que envolvía el pezón... que gusto... me encantaba lamerle los pezones a Jordi, pero estos eran diferentes, mas grandes, mas sabrosos... los notaba duros dentro de mi boca y los lamía con devoción, primero uno y luego otro, escuchando los gemidos de Raquel a cada mordisquito que le daba...

Mis manos seguían bajando mientras mi lengua jugaba con sus pezones. Llegaron hasta el pantalón y siguieron bajando. Se posaron encima de su sexo cubierto por ese mini tejano que aun lo hacia mas sexy. Mis dedos recorrieron el borde del pantalón y se introdujeron por las oberturas de sus piernas que al estar cortadas tan cortas apenas cubrían nada. Empezaron a explorar el contorno de su sexo, primero los alrededores, pero poco a poco fueron cercando su objetivo, mi objetivo. Empecé a notar su humedad en mis dedos, las yemas toparon con una pequeña cantidad de vello que adornaba la parte superior de su coño. Seguí la línea de sus labios notando cada vez mas humedad hasta que se posaron en su clítoris hinchado. Raquel soltó un gemido. Se lo toque un poco con suavidad... a mi no me gustaba mucho que me hurgaran directamente en el clítoris, llegaba a molestarme y pensé que igual Raquel era como yo, por lo que me seguí bajando mi dedo hasta encontrar la entrada a su vagina.

Introduje lentamente un dedo. Raquel esta vez dejo escapar directamente un chillidito de placer. Seguí metiendo y sacando, cada vez un poquito más rápido, cosa que no era difícil porque al estar tan lubricada resbalaba perfectamente. Pase a introducirle dos dedos, como hacia Jordi conmigo, el tenia una manera de tocarme que hacia que eyaculara (y en bastante cantidad) e intentaba hacer lo mismo que el hacia conmigo. Y supongo que con buen resultado, porque Raquel seguía gimiendo cada vez mas al ritmo que marcaban mis dedos. Al momento los saque de su sexo y me los lleve a la boca...mmmmmm.... tenia un sabor diferente, pero no desagradable, cosa que hizo que dirigiera mi boca a su fuente. Tenía delante de mis ojos el sexo de otra mujer y me encantaba. Sus labios rosados e hinchados, sus poco pelos bien cortados a diferencia de mi que iba totalmente depilada como de costumbre. Su clítoris erecto, como queriendo salir de su capuchón. Quería saborearlo, quería chupar un coño, quería lamer su coño... Pero no sabia como hacerlo, mi única experiencia eran las películas que veía con Jordi y lo que el me hacia a mi, pero hasta ese momento lo que había sentido con esa chica no era ni mejor ni peor que lo que sentía con Jordi, solamente era diferente, así que me olvide de todo y me dije llevar por mi intuición...

Empecé lamiendo la cara interna de sus muslos, acercándome cada vez mas a su sexo, con suaves lametones... llegue a sus labios, que estaban totalmente empapados...

-Sigue por favor... -oía la voz de Raquel desde la distancia que me pedía más... así que abrí con mis dedos sus labios y apareció ante mi un hermoso clítoris y una hermosa vagina. Saque la lengua de mi boca y empecé a lamer... suavemente... de abajo a arriba... saboreando sus jugos... me encantaba su sabor. Mi lengua jugaba con su clítoris, para luego introducirse en su interior y luego repetir la operación... otras veces succionaba sus labios externos al interior de mi boca... otras veces introducía mis dedos dentro de ella. Notaba la mano de Raquel posándose en mi cabeza apretándome más si cabe para que mi lengua se introdujera más en ella. Estaba siendo la experiencia más sensual que había vivido jamás. No recuerdo cuanto tiempo estuve en esa posición, estaba disfrutando muchísimo y no me importaba seguir saboreando a mi amiga, pero un largo gemido de Raquel me indico que había llegado al orgasmo... Sus gritos retumbaron toda la casa y eso me encantaba. Me encantaba darle placer a esa chica, además tenia la esperanza de que si le gustaba pudiéramos repetir mas veces. Yo estaba segura que esa había sido mi primera vez con una chica, pero que seguro no seria la ultima...

-Dios Esther... me ha encantado... -Decía mientras se incorporaba y me besaba- Espero hacerte disfrutar tanto como has echo tu conmigo.... - y dicho esto me recostó a mi sobre los cojines y empezó a desnudarme. Primero la parte de arriba de mi pijama, lentamente me la pasó por la cabeza hasta que quedaron mis pechos al descubierto, mas tarde fueron mis pantalones... Yo estaba en la gloria, no conseguía diferenciar lo que esa chica estaba haciendo conmigo, solo sabia que disfrutaba y muchísimo...

Estaba sumida en un clímax de placer, notaba sus manos masajeando mis pechos, pellizcándome suavemente mis pezones, que en esos momentos estaban durísimos. Alternaba sus caricias con sus besos, notaba sus labios y su lengua recorrer mi aureola rosada. Sus manos se posaron en mi depilado sexo y empezaron a explorarlo...

-mmmmm.... que suave tienes el coño... me encanta acariciártelo... y estoy deseando saborearlo....

-Si! por favor... -fue lo único que pude decir yo mientras notaba como su lengua recorría todo mi cuerpo en dirección a mi húmedo sexo.

Note como su lengua bajaba por mi ombligo y seguía su camino hasta la entrada de mi cueva, allí se paró durante un instante que se me hizo eterno y acto seguido note el contacto de su lengua dentro de mi. Fue como un chispazo, todo el cuerpo se me puso en tensión. A cada movimiento de su lengua mi cuerpo respondía con una convulsión...

-Ohhhhh.... siiiiiii.... - no podía decir otra cosa. Levanté un poco la cabeza para ver lo que esa chica me estaba haciendo y lo que vi se me quedo grabado para siempre en mi cabeza. Su pelo negro colocado entre mis piernas abiertas, sus delicadas pero grandes manos sujetándome las caderas, sus ojos mirando fijamente mi coñito depilado, la visión intermitente de su lengua entrando y saliendo de mi, sus uñas largas y arregladas clavadas en mi piel... tenía una mujer entre mis piernas que me estaba proporcionando el placer más sensual y tierno que había recibido nunca. No se como explicarlo, pero seguro que las mujeres que hayan disfrutado del sexo con otra mujer sabrán a que me refiero. Es una manera de tocarnos, de besarnos, de acariciarnos que solo otra mujer consigue...

No se cuanto rato estuvimos así, si fue mucho o fue poco, perdí la noción del tiempo, del espacio, de todo... hasta que al final note como desde lo mas profundo de mi ve venía un profundo y explosivo orgasmo. No pude reprimir mis gritos, no se lo que dije, no lo recuerdo, solo se que cerré los ojos, apreté mis manos con las suyas entrelazando nuestros dedos y me deje ir...

Raquel se incorporo a mi altura y nos volvimos a besar. Saboree mis propios jugos que todavía quedaban en su boca y disfrute de nuestro sabor...

-Ha sido fantástico -dije...

-Para mí también... -y nos fundimos en un abrazo...

Los dos chicos se nos acercaron a nuestro lado, no dijeron nada en un tiempo, solo se sentaron a nuestro lado y cada uno siguió acariciando a su pareja. Había sido un día especial y sabíamos que nos habría un mundo nuevo de fantasías y sexualidad, que habíamos abierto una puerta que ya no volvería a cerrarse, pero eso son otras historias que ya las contare en otro momento...

Espero que os haya gustado tanto como me gusto a mí...

Clases particulares




Desde hace unos años doy clases particulares de ingles a chicos y chicas de instituto. Nunca llevo demasiados, entre cuatro y cinco por curso. Van y vienen, los mas acaban mejorando después de un año y ya no me necesitan, otros se despiden cuando llega su ansiada selectividad, entonces aparecen otros nuevos, casi siempre por el boca a boca. Al final, casi todos me caen bien, aunque a veces me siento como el "abuelo" contándoles mis batallitas de instituto y mis fiestas, pero solo se debe a que les envidio. Con ellos me gano un dinero que me viene muy bien mientras estudio en la Universidad.


A Sara la conocí hace dos años cuando contaba solo con catorce. Es una chica muy lista, en realidad mis clases nunca fueron de apoyo, pronto me di cuenta de su nivel de receptividad y le aumente el nivel, por lo que se puede decir que va unos dos cursos por encima del nivel que le exigen en el instituto. Sus padres estan encantados conmigo, y a ella le caigo bien, así que no dejan de confiar en mi. Ella es peliroja, y casi sin darme cuenta a pasado a ser una mujercita muy sexy, que con su cinturita de avispa, sus piernas largas y bonito pecho debe traer loco a todos los de su clase. Conmigo se siente comoda, eso se nota, no tiene reparos en recibirme en pijama o estar enseñandome medio culo con esos pantaloncitos caidos y las incribles posturas que coje en la silla, lo cual a mi no me importaba hace dos años pero ahora a veces me incomoda. Una de las cosas que mas bonita la hace es que siempre actua con inocencia, parece que no tiene maldad, te mira con los ojos claros y habla sin reparos, a veces te suelta cosas cargadas de morbo sin darse cuenta y de repente se pone colorada y te suelta una risa muy tierna que te deja con las barreras bajadas.


Las pasadas navidades empecé a darle clases a la prima de Sara, la razón fue la de siempre, un categórico suspenso que alarmó a los padres, y me imagino la conversación:


-Paco, ¿qué tal es el chaval que le da clases a tu hija?-


-Pues encantador, Sara lleva unas notas increibles, saca mas de 9 en todos los examenes...-


-Dame su telefono que algo tengo que hacer con Monica-


-Dejaló Ramón, ya le digo yo lo que hay, así lo comprometo un poco...-


El caso es que una noche me llamó el padre de Sara para ver si podía darle clases a su sobrina, y aunque de primeras me negué pues es cierto que estaba muy liado, al final me sacó un si, con la condición que fuera los viernes a última hora. Me dío su dirección y me dijó que me pasara por su casa el proximo viernes a eso de las 7.


Cuando llégó el día y la hora toqué el timbre, y nadie contestaba, miré el cuadernillo donde apunto las cosas y no me había equivocado, así que insistí y enseguida sonó el ruido del portal al abrirse. Despues del ascensor, otro nuevo timbre, y se abre la puerta. Supuse enseguida que era ella, pero me sorprendió el recibimiento, acababa de salir de la ducha, llevaba un albornoz que le quedaba por encima de las rodillas y el pelo humedo. Su rostro era precioso: piel morena, relucientes ojos azules y una preciosa boca que parecía tener grabada a fuego la sonrisa. Una gotita de agua brillaba en su narizilla y otra recorria la mejilla. Nos presentamos y nos dimos un par de besos. Se discúlpo diciendome que había tenido que salir de aerobic un cuarto de hora antes y venir corriendo para llegar aquí a las 7, pero que para la semana que viene ya no tendría ese problema. Pregunté por su padre, pero me dijo nunca llegaba hasta las 10, aunque quizás hoy vendría una hora antes para hablar conmigo (Su madre me contó Sara había muerto hacía tres años). Me indicó el salón y me pidió cinco minutos.


Tras unas semanas las clases empezaron a tener resultados y aprobó bien la recuperación de su examen. Era también una chica aplicada, como su prima, mas simpática de primeras pero mas reservada en el fondo. Yo como con todos mis alumnos y alumnas era muy profesional, lo que no impedía que cuando se diera la vuelta me quedara mirando ese bonito culo que le hacian los Levi´s con sus 17 años. Las clases siguieron durante el invierno, y ante su mejoría les propuse a las dos primas darles clases de conversación a ellas dos juntas pues así serían mas amenas, y encima ellas eran buenas amigas, por lo que se lo pasarían muy bien y encima aprenderían. Quedamos que cada dos semanas de 8 a 9 les daría la clase conjunta. A Sara le seguía dando una hora los martes. La primera experiencia desde luego fue fenomenal, nos reimos un montón y encima creo que le saqué bastante provecho académico.


Dos semanas mas tarde cuando toqué el timbre a casa de Monica fue Sara quien abrío la puerta. Yo no la esperaba hasta las 8 asi que le pregunté si quería que dieramos la clase de conversación ahora. Pero me dijo que no, que esperaría viendo El diario de Patricia, y que su prima Monica estaba en el aseo y saldría en dos minutos. Como era costumbre me encaminé a la habitación de Monica para esperar a que saliera y preparar los folios encima del escritorio, iba cargado con la mochila y la carpeta asi que abrí la puerta con algo de dificultad y al levantar la vista me encontré a la preciosa Mónica subiendose las braguitas. El mundo se paró un segundo, su pubis era precioso, de pelo fino y cuidadosamente recortado, su figura perfecta. Llevaba una camiseta amarilla de esas deportivas con numeros grandes en azul, como estaba ligeramente inclinada hacia delante por el escoté pude ver como sus bonitos pechos oscilaban levemente.


Levantó la vista, nuestros ojos se encontraron y pegó un gritito, se dió la vuelta de un santo dejandome ver una decima de segundo de su redondito culo, yo me di la vuelta y cerré la puerta, y le hablé desde allí con voz entrecortada:




-Perdona Monica, ¿cómo iba a imaginar que...? Tu prima me ha dicho que estabas en el aseo... y como siempre entró aquí... Perdona de... Joder, ha sido sin querer...


Tras un segundo de incertidumbre por su silencio una voz serena y clara dijo: -Pasa- Así que entre con la cabeza agachada pidiendo perdón y ella se rió:



-Tranquilo, no pasa nada. Tampoco has visto algo que no hubieses visto nunca y algo que no supieses que yo tenía ¿No?... Se que no has tenido la culpa.


Superados mis nervios iniciales y la cadena de disculpas, la primera hora de clase continuó de forma normal, y al llegar las 8 le indique que saliéramos al salón para la clase con su prima. Pero antes de levantarse me volvió a descolocar al preguntarme si me habían gustado sus braguitas... Yo me puse rojo, pero no iba a dejar que una adolescente me coartara, así que le dije que en general me había gustado lo que había visto, tranpasándole de golpe los colores a sus mejillas, y esbozando una sonrisa timida en su carita. Ella salío delante de mi, y me fijé en su andar cinbreante, creo que durante toda la clase ni la había mirado a la cara, pero tras su ataqué y mi estupendo contrataque me sentí con superioridad moral para mirar fijamente sus formas y sentir orgullo de ello. Intuí en su manera de moverse cierto intento de provocación, quizás inconsciente. Le contamos todo a Sara, la cual se rió con su jovialidad habitual y le quitó hierro al asunto y dimos una clase relajada. Como ejercicio les propuse que vieran una pelicula cada semana como punto de apoyo para las clases de conversación, sacando a partir de la trama cualquier tópico de actualidad para conversar.


Pasó un mes de forma ordinaria, cuando llegué Mónica me dijo que Sara estaba mala y que no iba a poder venir a la clase. Tras una hora, le dijé que ibamos a empezar la clase de conversación:


- ¿Nosotros solos?-



Si, claro, somos dos personas y podemos hablar.-


Es que como pensé que Sara... –


Da igual, tenemos el tema del trabajo y la pelicula... –


Ya, es que no he visto ninguna... como pense qué... –


¿De verdad que no has visto ninguna? ¿Ni te acuerdas de ninguna?-


Si, vi una el finde pasado en casa de mi amiga Laura pero... –


Bueno, hablamos sobre esa ¿de que iba?-


Es que..., joer, me da no se que, es que era una porno...-


Permanecí en silencio un segundo y empecé a hablar en ingles, le dije que no importaba, pues ese era un tema de actualidad y que yo la consideraba ya una persona adulta. Así que le pregunté que le había parecido y siguió la conversación. El morbo era evidente, sobre todo después de lo ocurrido hacía un mes, hablamos de sexo, le expliqué que aunque todo el mundo lo niega en persona por el volumen económico que mueve ese mercado casi todos debemos haber consumido porno alguna vez, que yo incluso lo hacía de vez en cuando (pelis de internet le especifiqué)... Poco a poco fuimos profundizando, así que salío el tema del sexo seguro... entonces tomo las riendas de la conversación, me preguntó si yo usaba condón, si me gustaba mas sin él, cuando había perdido la virginidad... Fui sincero en todas las respuestas, e intenté contrarrestar preguntandole como había sido su primera vez... pero era virgen. Lo dijó con vergüenza, lo cual me hizo sentir ternura por ella, le dije que no se preocupara por el cuando sino por el como y el con quien. Ella, visiblemente colorada y con la vista agachada, estuvó un poco distante el resto de la clase... Para acabar dije unas pequeñas gracias que le hicieron reir a carcajadas y acabar el rato con un tono alegre y distendido. Cuando me iba me dijo que era un tio genial y me dio un beso espontaneo en la mejilla... Me puse colorado, y solté un lacónico "gracias". Le dije que para la siguiente clase de conversación intentaran recordar un sueño reciente...


Nuestras clases solitarias eran muy agradables, ella confiaba en mi, y se mostraba muy abierta y distendida. Cuando llegó la siguiente clase de conversación, Sara y Monica estuvieron riendose mientras yo dejaba la carpeta encima de la silla y buscaba un folio para tomar notas. Les pedí que me contaran el último sueño que recordaran... Sara, como era habitual en ella, contó una historia muy alegre sobre un concurso de pintar arcoiris, creo que se lo inventó en el momento, pero con su sinceridad innata quedó muy bien. Cuando llegó la hora de Monica me preguntó si tenia que ser uno de verdad, le dije que daba igual, pero si era autentico le seria mas facil que improvisar. Y Sara, con su naturalidad de siempre intervino para dejarme helado:



Es que el otro día soño que tu y ella erais pareja en una peli porno...-


Esta vez no solo me puse colorado, al igual que ella, sino que tuve una incomoda erección...



Bueno, da igual, el otro día ya tocamos ese tema, creo que es algo natural... –


Monica se excusó que no tenía suficiente vocabulario como para expresar los actos que hicimos en si sueño, pero mirandome a los ojos dijo:



Pero la verdad es que estuvo muy muy bien...-


Yo, con la tienda de campaña montada, desviaba la conversación hacia temas menos comprometidos, pero de forma reiterada el tema volvía a aparecer, y Sara con su inocencia lo hacia con una soltura que me estaba superando. Pasamos de la clase directamente, y estuvimos 40 minutos hablando de sexo en castellano, entrando en temas de posturas, tamaños, perversiones, etc...


El curso iba pasando, y vivimos en una ciudad muy calurosa, asi que poco a poco la visión de las primas era mas agradable. Sara un día me enseño muy contenta un piercing que se había hecho en el ombligo, y no lo volvería a tapar en todo el verano. Para las clases se ponían comodas y ligeritas, y ya en junio, las veía acaloradas y con la piel brillante. Ellas no se cortaban y cada día enseñaban mas. A principios de Julio, los padres de las primas y ellas mismas se iban todos los fines de semana a la playa, asi que a las 10, cuando llegaba el padre de Mónica se iban a par allí el finde. Las clases durarían hasta finales de Julio.


La segunda semana de Julio sufríamos la ola de calor mas dura de los últimos diez años. Estabamos alcanzando los 45 grados todos los días, a las 7 de la tarde de ese día hacía unos 40. Cuando llegúe allí me abrieron la puerta dos bellezas en bikini. Mónica estaba espectacular, llevaba un bikini rojo de estos con tiritas que se atan, su cuerpo era precioso, sus pezones relucian bajo la tela con una dureza evidente, el contraste del moreno de su piel con el rojo encarnado era sobrecogedor, su larga melena rizada suelta (ella solía llevarlo recogido) y sus ojos azules brillando como faros en la noche la hacian una hembra despampanante. Sara, menos desarrollada fisicamente, pero tambien muy esbelta ya estaba morenita de sus fines de semana en la playa, lucía un bikini blanco muy ajustado por no decir minimo que realzaba todas sus formas. Al verlas un escalofrio recorrio mi espalda. Cuando se dieron la vuelta y ver que las partes de abajo eran tanguitas toda la sangre de mi cuerpo fue a parar al mismo sitio...


Mónica y yo entramos en la habitación, el ventilador apenas hacía otra cosa que desplazar aire caliente, y yo venia sudando. Ella me trajo un poco de agua fresca, y al verme así me preguntó porque no me quitaba la camiseta, que ellas estaban lo mas iban fresquitas que les era posible y no tenía porque darme vergüenza. Me convencí, tenía la camiseta pegada al cuerpo, asi que procedí con cierto esfuerzo. Cuando la arranqué de mi cabeza Monica estaba delante de mi con las manos cubriendo sus pechos y la parte de arriba en el suelo. Mirándome a los ojos me dijó que tenía un torso precioso, y si lo podía tocar.


Mi mente cambió de disposición de forma inmediata, me sentí relajado al mismo tiempo que el sexo pasaba a controlar todos mis actos. Ella encaminó sus manos hacia mis pectorales lentamente, dejando los suyos al descubierto, yo me quedé quieto al principio y dejé que sus manos me alcanzaran. Ella me palpó los brazos, acarició mis pezones, descendió lentamente al ombligo mientras mi espalda se estremecía, apoyó sus manos en mis muslos y acercó su boca a la mía. Nos besamos suavemente, apenas apretaba sus labios entre los mios y mis manos ascendieron por sus caderas hasta alcanzar sus pechos. Los abarqué de forma completa y comprobé su firmeza y textura. Mis pulgares pasaban por encima de sus pezones acariziandolos y notando su excitación. Tras unos segundos separó sus labios de los mios y mirandome me dijó que todas las noches se repetía el mismo sueño...


Me levante y la hice levantarse. De frente la acerque a mi cuerpo, la aprisionaba por los brazos con firmeza, ella pudo notar mi erección en su vientre, la bese esta vez con pasión, la devoré, la saboreé, nuestras salivas se mezclaron como dos elixires afrodisiacos. Noté como sus manos alcanzaban mi entrepierna, palpando y buscando una forma para liberar mi cimbel. Dandome cuenta de esto me saparé y ella se agachó para bajarme la bragueta y soltarme el botón. Una vez hecho esto me sentí aliviado al tener mas espacio pero no la dejé seguir con el slip, aunque mi glande ya sobresalía por encima del elástico. La empujé a la cama y me coloqué encima, ella intentaba hacer fuerza, pero yo le susurré al oido para buscar su calma, volví a besarla y ella respondió agradecida. De nuevo libamos nuestros aromas, su boca era dulce y melosa. Mis labios resbalaron por su cuello y se detuvieron en sus senos, acariciando con mis dientes sus pezones, lamiendolos, humedeciendolos mientras se empezaban a intuir gemidos en su garganta. Seguí despacio bajando sobre su vientre, su cuerpo exhalaba deseo, el finisimo bello sobre su vientre no podía ocultar su excitación. Me detuve a allí introduciendo la lengua en su delicioso ombliguito, mientras mis manos recorrian sus costados hasta alcanzar sus pechos y volvían a descender a su caderas en un lento movimiento. Ella arqueaba levemente la espalda a cada recorrido. Me encantaba el sabor de ese caramelo de azucar moreno. Levante la vista en desafio buscando sus ojos, que al notar la pausa me miraron suplicantes.


Descendí mas colocandome sobre la parte inferior de su bikini, mordisqueando la tela, rozando sobre ella mi boca y mi cara, volví a mirarla y pidió mas... mi cara se apoyó en sus rodillas y mis manos fueron directas a los nuditos que unian la tela encarnada que cubrian su sexo, mi anhelo. Los deshice y los arrastré hacia abajo con lentitud. Ella se acariciaba el cuerpo y una mano descendío mientras lo hacía el bikini tapando con timidez su total desnudez, acariciando su superficie.


Aproveché entonces para despojarme de toda mi ropa, mi asta aparecío iniesta y hambrienta y ella asustada gimio:



Es muy grande, ¿me va a doler? –


Yo me volví a colocar sobre ella, mi pene reposó sobre su vientre, superaba en unos cinco centimetros la altura de su ombligo. Me miró fijamente y le dijé que lo haría con suavidad. Aprisioné su boca y nuestras lenguas juguetaron indefinidamente. Perdido en el tiempo rompí el nexo y volví a descender hasta sus rodillas, le abrí ligeramente las piernas y pude contemplar su flor humedecida, a la que ella volvío a llevar instintivamente una mano. Empece a besar la cara interna de sus muslos en movimiento descendente desde las rodillas, pero sin llegar a la parte mas baja, primero la pierna derecha y luego la izquierda, cuando mas cerca llegaba sustituia los besos por dibujos con la punta de la lengua. Repetí el movimiento . adentrándome cada vez mas, alcanzando sus ingles primero, sus labios externos despues... Monica no podía retener sus movimientos pelvicos, frotaba su culito contra las sabanas, sus manos recorrian su cuerpo, acariciaban su vientre, apretaban con fuerza sus senos.


Ella no ocultaba mas su rajita y abría hasta el limite sus piernas, dejando a la vista su interioridad, sus labios internos brillantes, el hilito de piel que escondía su clitoris, su insinuante cuevecita de placer. Oí la televisión fuera y eso me hizo detenerme.



Cariño, ¿quieres que siga?... –


La dulce Mónica, tras unos segundos de silencio susurró:




Quiero que hagas mi sueño realidad... –


Lo cierto es que esta chica me producía ternura, no era como un polvete rapido de fin de semana, quería que su primera vez fuera conmigo, y yo tenía que hacer del momento algo maravilloso. Tenía mis dudas pues su prima estaba afuera y pese a la confianza que nos demostrabamos en las últimas clases, me daba algo de corte que se supiera esto, y para colmo la puerta no tenía pestillo, yo siempre he sido un chico timido y correcto, pero sus palabras me animaron a seguir.


Me levante y cogí una pluma de plumaje artificial muy delicada de color rosa claro que había en su escritorio. Ella miraba mi erección con ansiedad. Con la pluma acaricie su cuello, descendí recreándome en sus pezones, bajé hasta el pubis y descendí por las piernas, yo estaba a su lado, y ella pillandome de improviso acaricío mi pene, lo cual me dio una descarga electrica. Hubiera deseado en ese momento ponerme sobre ella y follarla sin piedad, pero me contuve. Me coloqué abajo de nuevo, y le abrí las piernas, volví al divertimento del descenso esta vez con la plumita, Alcanzando al tercer intento el exterior de su vagina en un vuelo apenas superficial, ella se estremecío y tras la pluma, mi lengua con la punta recorrió superficialmente su rajita, me detuve a mirarla y había cerrado los ojos, en un segundo intento me adentré mas y ella abrió ligeramente la boca, a la tercera me sumí entre sus labios internos y alcanzó un delicado orgasmó. Me detuve a contemplar su reacción, era delicioso verla disfrutar. Una de sus manos agarraba la tela de la sabana, la otra apretaba su cuerpo justo encima del pubis, sus pezones se habían vuelto completamente morados...


Volví a sumergirme en su humedad, su sexo emanaba un aroma que me volvía loco, mi polla se tensó mas todavía y no sabía cuanto podría esperar. Localicé su botoncito y mientras le abría los labios con mis manos, describía circulitos a su alrededor, bajando e introduciendola en ocasiones su delicada cavidad. Yo estaba en extasis y puse en practica un truco que utilizaba con mi ex para que tuviera varios orgasmos seguidos, mi lengua empezó a dibujar sobre su clitoris las letras del abecedario...


Ella se retorcía de placer mientras yo deletreaba muy lentamente sobre su apéndice -a, b, c, d – sus efluvios se deslizaban hacia debajo de su agujerito y mi lengua los recogía cada cierto rato para saborearlos y lubricar su tejido - e,f,g, h – ella emitía pequeños gemidos, tuvo otro orgasmo, los musculos alrededor de sus genitales se estremecian, la cavidad cobraba movimiento, y se abría y cerraba en ligeros movimientos, la pelvis se agitaba de forma que me hacía dificil continuar – i,j,k,l- mi cara se empapaba de su viscosidad, su sabor era cada vez mas intenso o por lo menos eso me parecía, muy distinto a cualquiera que hubiera probado, mas dulce y cálido desde luego que el de mi ex – m, n, o, p- Volvió a estallar, esta vez con mas fuerza, su espalda se arqueó completamente y como un elástico dio las respingo que golpeó mi barbilla, su coño flotaba en el aire mientras yo desesperado queria aferrarme de nuevo a su cachito, la deseaba, la amaba y quería hacerla gemir de placer – q, r, s t- la empujé hacía abajo y volví a libarla con fuerza, humedecí uno de mis dedos en su vagina introduciendolo despacio- - u, v , w, x- gemió tan fuerte que me asustó que Sara lo oyera, creo que había tenido otro por como sus musculos apretaban el dedo anular que yo tenía sumergido en ella, relanticé todos mis movimientos, saque el dedo anular y tras el descendió una cantidad considerable de flujo vaginal alcanzando su ano que yo acaricie con el dedo recién desprotegido, donde lo reintroduje con cuidado, pero sin dificultad gracias a que estaba perfectamente lubricado, sorbí el sobrante y aprentando mi lengua con fuerza y lentitud, dibujé lo restante- y, z- y me quedé durante unos segundos descibriendo el zigzigueante dibujo de la última letra, hasta que alcanzó uno nuevo y precioso, gritó esta vez con demasiada fuerza , y para callarla me tumbé completamente sobre ella para morder su boca y callarla. Cuando solté su boca suspiraba con fuerza me rogó que la follara, volví a besarla dandolé a conocer el sabor de su caramelo.


Me coloqué de rodillas sobre la cama y estire de su cuerpo hasta poner su culo sobre mis muslos, sus piernas se doblaban tras mi espalda, su espalda quedaba un poco en el aire y su vagina algo inclidada respecto a la posición natural del pene, para una lucha de fuerzas contradictorias. Volví a recordar que era virgen, y yo nunca había desvirgado a nadie, por lo que no sabría cuanto dolor sufriría. Le introduje el dedo indice y creo que pude sentir su himen. Mi polla miraba al cielo, y ella intentó alcanzarla con las manos, las cuales yo agarré con fuerza y volvi a emitir ese resoplo susurrado que antes la calmó:



Dejate llevar...-


Empecé a acariciar sus labios con mi glande, del cual brillaba en la punta el liquido preseminal, me dio ganas de acercarsela a su boca, pues con mis dos anteriores novias nunca follabamos sin sexo oral reciproco previo, pero pensé que hoy me tenía que dedicar mas a su placer. Hice igual una segunda vez pero profundizando hasta sus labios internos y dejándolo apoyado en la apertura. Tenía ganas de penetrarla violentamente y correrme rápido, mis testiculos ardían desde hacía rato pero su rostro era pura gloria, lo cual me contuvo, pero me hizo recordar que con tal grado de excitación lo mejor era tomar precauciones. Así que sin cambiar de postura me estiré hacia un lado de la cama para alcanzar mis pantalones. En el movimiento todo mi glande se clavó en su vagina y ella suspiró. Saqué mi cartera y de ella un preservativo. Ella alargó la mano para cogerlo, se lo dí, saqué despacito mi glande mientras ella lo miraba quedando otra vez mi pene en plena ascensión. Me dijó:



¿Lo vas a usar?-


Si, estoy muy excitado y no se si podré controlarme...


Es una pena, me hubiera encantado sentirlo sin nada... y que te corrieras en mi...-


A decir esto cogí mi pene e introdujé un tercio, me tumbé sobre ella y la besé:



Cariño a mi también me encantaría...-


Volví a mi posición y empecé un lento y cuidadoso mete-saca, noté que estaba golpeando su himen, ella seguía acompasada mis movimientos y suspiraba con fuerza, seguí friccionando sus paredes con lentitud. Por su estrechez se adivinaba su virginidad, las se ajustaban mi pene como un guante y ella mientras tanto, gemía con intentando aguantar la respiración. Estaba algo nervioso por ello, así que me decidí a hacerlo de golpe, y di un estocada con fuerza. Ella gritó con dolor, la miré a los ojos, y vi como apretaba los labios, como estrechaba el preservativo en su mano izquierda, la había introducido hasta mas o menos el dos terceras partes y me detuve, pero quizas al sentir dentro mi carne, sus gemidos de dolor se tornaron en placer, sorprendentemente para mi le sobrevino otro orgasmo, quizás por el mismo dolor, y aunque yo no me movía gemia cada vez con mas fuerza. Disfrute de la visión y la saqué despacito y al hacerlo ella emitio un fuerte suspiro. Tenía unos restos de sangré, me la limpié con las sabanas pues de todas formas tenian que ir a la lavadora. Iba a coger el condón pero ella apartó la mano, se lo acercó a la boca y lo abrió.



Acercamela, quiero ser yo quien te lo ponga-


Me zafé de la postura y me posicioné de tal forma que mi polla estaba a la altura de sus tetas, ella lo colocó sobre la punta, y lo hizo resbalar hacia abajo. Mis testiculos querian estallar...



¿Lo hago bien? –


Si, mi amor...


Ahora te toca a ti disfrutar-


Dicho esto la recorrió con las dos manos, pense que era la chica mas bella a la que iba a hacer el amor. Sin mas complicaciones me tumbé sobre ella, localicé su apertura, y la penetré despacio. La besé e inicié el lento movimiento mientras notaba como se abría mas, sus piernas se abrazaron a mi espalda inclinando así su pelvis, lamí su cuello y reposé mi cabeza sobre su hombro. Sus pechos se friccionaba en el lento movimiento con mi torso, y a medida que aceleraba el ritmo, se adivinaba en ella una dificultad para continuar el aliento... Me sentí el tio mas afortunado del mundo, todo pareció desaparecer a nuestro alrededor, nuestras pieles formaban un solo mapa, sus jadeos eran la melodía mas dulce...


Sara abrió la puerta:


-Son ya las... ¡Que cabrona, te lo estas...!-



Yo, aunque sabía que estaba allí ni la miré, mi placer era tan intenso que no pensé en las circunstancias. Quería correrme, pero deseaba también mantener ese placer... de forma instintiva la saqué y moví a Mónica para situarnos tumbados de costado, volví a buscar su entrada y a penetrarla... Durante el movimiento se oyó decir:



Dios..., es enorme-


Hacia esfuerzos por mantener a mis soldados en el cuartel, en esa postura con una mano le sostenía una pierna en el aire y profundizaba desde atrás mas todavía en su cavidad. Sentía sus gemidos como si fueran sus latidos. Mis testiculos golpeaban sus genitales haciendo un sonido acompasado, yo resolplaba de tanto en tanto... con dificultad situé la mano libre sobre la suya que acariciaba su clitoris. Tras un rató ella giró la cabeza para fundirnos en un nuevo besó que duró hasta que decidí cambiar de posición.


La coloqué a cuatro patas sobre la cama, respire unos instantes mientras acariciaba su cuca con mi mano,


Retomé la respiración, volví a colocarla y me agarré a sus caderas. Empecé un violento bamboleo entonces, noté como ella estallaba sin dificultad y gemía, pero no paré, aunque ella hizo un ademan de separarse, seguí con fuerza y aunque estaba cerca, no quería acabar así, quería correrme mirandola a los ojos, quería además aguantar lo suficiente como para que acabaramos juntos...


La volví de nuevo, y la tumbé de espaldas, me situé sobre ella en la postura inicial, la besé, empezé a penetrarla muy aceleradamente, ya con prisas. Hacía esfuerzos para contener mi explosión, tanto que incluso los testiculos me habian empezado a doler. Noté como sus gemidos volvian a acelerarse, y yo aumente la marcha con ellos, la miré a los ojos mientras notaba como sus paredes vaginales latian de forma complusiva sobre mi miembro. Me corrí y suspire en su supiro, la besé, reposé un segundo sobre su hombro y me giré a un lado para quedarme tumbado a si lado...


Casi mareado desplacé la vista a un lado y vi a Sara desnuda, sentada en la silla, masturbandose...


No se cuanto tiempo paso, un minuto cinco... Pero cuando volví a la realidad Sara estaba a un lado de la cama, dandole un beso en la mejilla a su prima y diciendo:



Enhorabuena tía, es el mejor polvo que he visto, y encima con quien tu querias...-


Ha sido genial...-


Mientras decia esto entre suspiros se volvió hacia mi y me besó en la boca, yo estaba mirando al techo, hasta que noté como me tocaban el pene.



Tía, pero te has dejado lo mejor...-


Sara me quitaba el condón, mi polla estaba a un sesenta o setenta por ciento de su explendor, lo suficiente dura como para no doblarse y Sara empezó a darle lametones comiendose todo mi semen... La dulce e inocente Sara, cuando la vi casi me da un pasmo, su lengua jugueteaba habilmente en la punta de mi glande y descendia a los testiculos. Tenía el condón en la mano, apretando la apertura de forma que no se vaciara del todo.



-A mi lo que mas me gusta es comerme las pollas despues de que se corran, pero nadie de mi clase la tiene tan grande...-


Al decir esto se metío todo el glande en su garganta, engulliendo hasta donde le cabía, y volviendo atrás haciendo presión con sus labios.



Ni siquiera ese nuevo que es negro la tiene así..., casi ni puedo comermela, ...y eso que no esta dura del todo...-


Lo que oian mis oidos me escandalizaba en cierta forma, habiamos hablado de ligues y tal, pero siempre me pareció tan inocente que no sospeché que supiera tanto. La estaba saboreando, mientras mi sable descendia a un cuarenta o cincuenta por ciento de sus posibilidades. La limpiaba con ufanosidad y yo la miraba excitado y estupefacto a un tiempo.



Descansa un rato, campeón-


Había acabado y se dirigío a su prima que estaba recostada a mi lado y la hizo que se tumbara, cogío el condón y vació su contenido sobre propias sus pechos, y lo extendío y los acercó al rostro de Monica. Me fijé entonces en Sara, sus pechos eran pequeños y sus pezones tenian ahora un tamaño desproporcionado, parecian casi lanzas. Los tenía blanquitos respecto al resto de la piel, lo cual hacía mas llamativa el rojo fuerte de su pezón encarnado. Su inocencia activada sexualmente se convertian en una picardía insoportable. Yo había estado paralizado ante la escena, pero cuando vi como Monica sacaba la lengua alcanzando los pechos de su prima me puse de lado y estiré mi mano hacia el culo de Sara.


- Prueba a que sabe tu hombre-


Empecé a acariciarla mientras notaba como mi miembro reverdecía ante tal maravilla de culo, mi mano descendió a su cuquita, y Sarita se ladeo para besarme en la boca. No lo pensé cuando me di cuenta que el extraño sabor era mi propio semen, lo cual me dio un poco de asco pero no pude parar ante el jugueteo de nuestras lenguas.



¿Tu hombre pronto va a querer guerra, me lo prestas verdad?-


Monica estaba ensimismada en sus pechos y no contestó. Yo jugaba con el coñito de Sara, tenia un fino bello que cubría sus labios completamente, le introduje un dedito y lo movia circularmente.


Sara mandaba sobre la situación, se giró poniendo su cabeza sobre mi pene y dejando su coño sobre la cara de su prima, que empezó a lamerlo como si nada hubiera cambiado. Inmediatamente ella me agarró el cimbel, que ya andaba cerca del ochenta por ciento de su envergadura. Lo asió como si fuera algo común, con la naturalidad con la que yo cojo un boligrafo, creo que ni yo me masturbo con tanta tranquilidad. Empezo a masturbarme lentamente mientras le decía cosas a mi pene:



Me vas a destrozar pequeño-


Cuantos coños habras partido ya-


Me miró y dijo:



Fran, tienes una polla increible, cuantas clases divertidas nos hemos perdido-


Se nota que tienes experiencia- No pude contenerme.


Si, me encanta el sexo y muchas veces me he masturbado pensando en ti, o pensaba que eras tu quien me follaba cuando lo hacia con mi novio-


Tras decir eso se la metió en la boca, casi hasta donde pudo. Yo ya estaba a mil. Me notaba desconocido... Yo siempre era mi simple en mis relaciones, no tenía fantasias de este tipo, y tanta fogosidad y seguridad en ella despertaban en mi una fiera...



Y encima tienes la polla mas rica que he probado-


Monica al oir esto se incorporó y soltó:



Dejame probar prima, que despues de todo no se la he chupado-


En Monica no hacia falta ser atento para advertir su inexperiencia, y eso que era un año mayor que su prima. La sujetaba con miedo y apenas chupaba. Antes de que yo pudiera decir nada Sarita intervino:



Asi no prima, mira imita lo que yo hago...-


Sara la cogío y la engullio, mientras su mano subia y bajaba tambien hizo el movimiento con la cabeza, se la sacó y la lamío del glande hasta los huevos, volvío al glande y se quedó allí unos segundos con la punta de su lengua. Era una chupadora fenomenal... Monica cogió el relevó y lo repitío exactamente, pero mas lentamente. Nuestros ojos se cruzaron y casi me corro en ese instante. Asi que los mantuve cerrados por un rato en el cual, las primas me dieron un hermoso viaje.



Monica, no te animes que me toca a mi...-


Abrí los ojos, y vi como Mónica se apartaba, para sentarse en la silla, mientras Sara se sentaba sobre mi.



Cariño no me quedan condones- le dije.


Da igual, tomo la pildora para estar tranquila con mi novio-


Dios, tenia una seguridad que asustaba, tenía 16 años, pero mandaba como una experta. Me cogío la polla y se fue dejando caer sobre ella, gimiendo, no precisaba muchos prolegomenos, pues empezó enseguida una cabalgadura violenta y no para de hablar...



Es enorme,...-


Prima..., ..., si no lo quieres..., ..., me lo quedo yo-


Sigue cabrón. –


Se bajó, y me dijó: - Te toca mover el culo a ti-


Me puse sobre ella, y se la metí con mucha fuerza, ella gritaba... Pensaba en el gusto que iba a dar correrme en su interior. Con ella todo pasaba mas rapido, era menos bonito pero mas salvaje.


Sonó el telefono movil de Mónica y esta contestó. Puse una mano en la boca de Sara para acallar sus gemidos.


Cuando colgó Sara, entre suspiros preguntó:


-¿Quien era?-



-Mi padre, que tiene cena de empresa en un restaurante en la playa, se quedará a dormir alli y vendrá a recogernos mañana al medio día, puesto que tus padres ya deben estar alli. –


En esos momentos, yo estaba a punto de estallar, llevabamos uns 10 minutos de penetración y la cabrona de Sara había tenido cuatro orgasmos. Yo por un lado queria correme dentro, pero no me fie de lo dijó así que la saque y se la acerqué a la cara, me la agite dos veces y empezé a soltar leche como un loco. Ella me la agarró con la boca, y Monica se acercó y empezo a pasar su lengua por mi glande... Sara dijo:


-Genial, yo voy a llamar a mi novio para que vaya a mi casa... y tu primita creo que esta noche tienes Clases Particulares.-

Todo asombroso