Video Relato

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Taboo

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Mi nombre es Dulce y entre mi hermano Rodrigo y yo les contaremos como es que comenzamos una relación que no tiene límites.

Esta es la primera parte y seré yo quien la relate:

Todo comenzó cuando mi amiga Julieta y yo nos habíamos reunido para platicar un rato como solíamos hacerlo de vez en cuando en la piscina de mi casa. Aquél día hacía muchísimo calor, después de nadar un rato nos sentamos en la orilla de la piscina a platicar un rato.

Hacía poco nos habían corrido a las dos del colegio por estar follando con unos chicos en los baños por lo que al no tener nada que hacer, nos reunirnos en las tardes en mi casa para nadar un rato y después platicar de cualquier cosa. Estábamos en eso cuando volteando a mi casa sin querer me di cuenta que las cortinas de la habitación de mi hermano (la cual desde la planta alta de la casa tenía vista al patio donde esta la piscina), estaban recorridas y mi hermano estaba parando mirándonos.

No me vas a creer Julieta pero creo que le gustaste a mi hermano.

Porque lo dices?- Me pregunto mi amiga sonriente y tratando de buscarlo por todas partes la presencia de mi hermano.

No seas tan descarada. Voltea como si nada, esta haya arriba en su cuarto mirándote.

Levantó su ceja incrédula y miro disimuladamente a la ventana.

Tienes razón! Que le pasa? Es que acaso no solo es raro si no que también es un pervertido?

Oye no le digas así; es mi hermano.

Vamos Dulce admítelo tu hermano es raro. Creo que nunca lo he escuchado hablar, si acaso un par de palabras y eso es todo. Solo dios sabe que hace ahí dentro de su cuarto todo el tiempo.

Es tímido. Y el hecho de que te este mirando desde su ventana no lo hace un pervertido. Digo, tienes las tetas casi de fuera! Mírate! No esta haciendo nada que ningún otro chavo de su edad no hiciera si tuviera la oportunidad.

Eso es verdad. Digo, a que chico no le gustaría ver esto...- me dijo mi amiga sintiéndose orgullosa de sus senos y ambas comenzamos a reír.- Bueno si tu hermanito quiere espiar, no veo porque no le hagamos el favor.

Julieta lentamente se removió su top del bikini, lo lanzó al suelo y sus tetas quedaron desnudas! Aunque soy mujer debo admitir que mi amiga tiene un muy buen par de senos. (Ella y yo somos copa C y no tienen idea de cuantas miradas atraemos cuando andamos por la calle)

Por dios Julieta! Tápate por favor! –le dije apenas creyendo el atrevimiento que había tenido mi amiga al quedarse en completamente desnuda de arriba. Vaya que mi amiga era toda una fichita. Bueno por algo nos habían corrido del colegio no?

Vamos Dulce no seas tan amargada. Que hay de malo? Si tu hermano se va poner a masturbarse en la ventana de su cuarto viéndonos, al menos ayudémosle a que se venga un poco más rápido. Creo que tu deberías hacer lo mismo no crees?

Que cosas dices! Es mi hermano!

Bueno si pero como tu dijiste es un chico que no desaprovecha oportunidades, así como los otros.

Mi amiga Julieta se pasó los siguientes minutos posicionándose en todas formas posibles tratando de excitar más a mi hermano. Probablemente no lo admitió pero estoy segura que disfrutaba el hecho de tener a mi hermano mirándola sin parpadear desde su ventana; no importaba que tan raro fuera mi hermano ella sabía perfectamente que a fin de cuentas era un chico. Mi amiga Julieta siempre fue la clase de chicas necesitadas de atención y siempre se aseguraba de tenerla sin importar como la obtuviera.

Que hay con tu hermano?

A que te refieres?

Te soy sincera? La primera vez pensé que era gay.- Volvió a mirar a la ventana y me dijo- Supongo que no lo es.

Que te pasa? Porque pensaste que mi hermano era gay?

Piénsalo yo nunca le he visto hablando con chicas. De hecho parecía no mostrar interés alguno por ellas.

Y eso lo hace gay? Ni si quiera habla con los chicos tampoco. Y en caso de que no lo hayas notado, al parecer esta mostrando mucho interés en las chicas justo ahora.

Bueno no lo se. Hasta ahora creía que el no sabía que las mujeres existíamos. Algunas vez habrá tenido sexo?

Porque me lo preguntas? Como demonios lo voy a saber.

Bueno, él es tu hermano. Pensé que sabrías.

Bueno pues no lo se. Nunca hablamos de eso. Probablemente siga siendo virgen yo que sé.

En serio? Que lastima. Pero entonces de que hablan?

La verdad casi no hablamos.

Pues eres su hermana mayor. Creo que deberías preguntarle.

No le voy a preguntar a mi hermano si aún es virgen imagínate como sería eso. Además no me interesa. Si te interesa tanto a ti ve y pregúntale.

Creo que lo haré.

Para mi sorpresa Julieta se puso de pie y se dirigió a la casa.

Espera Julieta! No lo hagas!

Me ignoro por completo y siguió su camino a la casa.

Era verdad en parte lo que mi amiga decía. Para ese entonces no solo a mí me habían corrido del colegio si no que a mi hermano también acababan de correrlo (a mi por la situación que les comente previamente y a mi hermano por sus malas calificaciones) y desde ese entonces siempre estábamos solos en casa. Aún así yo no era muy cercana a mi hermano. Supongo que era probablemente porque el no se prestaba. Además, mi papá era siempre muy estricto; tal vez eso influía a que mi hermano se comportara de esa manera.

Aún cuando no somos muy cercanos, el era mi hermano y la última cosa que yo hubiera querido era que mi amiga Julieta lo humillara o lo avergonzara de alguna manera. Quería ponerme de pie y seguir a Julieta pero pensé que eso solo haría la escena más escandalosa y no quería que Rodrigo, mi hermano, pensara que yo tenía algo que ver con los planes de Julieta de invadir su privacidad.


Tras pasar un tiempo desde que Julieta se había ido, comencé a preguntarme que había sucedido allá adentro. Tiempo después no pude más y decidí ir a checar, todo lo que podía imaginarme era a Julieta molestando a mi hermano parada afuera de la habitación que seguramente tendría la puerta con llave.

Me apure a entrar y subir las escaleras. Podía oír claramente a Julieta hablando y justo cuando camine por el pasillo que me dirigía a su habitación no pude creer lo que vi.

Julieta tenía a mi hermano contra la pared. Una mano suya lo tenía sujeto de la parte de atrás de su cabeza. Ella estaba encimada a él, de hecho podría decirse que le estaba embarrando todas las tetas. Los pantalones de Rodrigo estaban bajados hasta sus tobillos y Julieta con la otra mano le sujetaba el pene. Julieta hablaba muy quedito mientras con su mano movía el pene de Rodrigo de arriba abajo. El pene de mi hermano debía medir como 15 cm’s aproximadamente. Recuerdo haberme quedado sin habla por varios segundos mientras ellos ni si quiera se daban cuenta de mi presencia.


Vamos...- le decía Julieta mientras con una mano lo masturbaba- Yo se que quieres venirte... déjame ver lo que puede hacer esta cosita tuya.

Mi hermano cerró sus ojos fuertemente y lanzó su cabeza hacia atrás.

Eso es... vente chiquito imagíname como lo estabas haciendo desde tu ventana.

De pronto mi hermano gimió con fuerza y su pene explotó. Nunca antes había visto tanto semen en mi vida! Julieta tuvo que dar un paso hacia atrás mientras chorros y chorros de semen caían sobre sus piernas y parte de su estómago. Por un momento pensé que mi hermano nunca pararía de echar semen.

Rodrigo respiraba agitadamente mientras Julieta jalaba la cabeza de mi hermano hasta su hombro haciendo que se pegara más a ella.

Dios! Nunca creí que tu pene lanzara tanta leche! Eres un fenómeno.

Me enfade mucho luego de oír como Julieta le decía fenómeno a mi hermano después de casi estar abusando de él sexualmente.

Que demonios estas haciendo?

Julieta me miro sorprendida.

Dulce!

Mi hermano me miro avergonzado, rápidamente empujó a Julieta y corrió a su cuarto encerrándose.

Que demonios estas haciendo Julieta?

Nada...

Que demonios quieres decir con nada! Vi todo lo que hiciste!

Entonces que preguntas?

Porque hiciste eso?

Que hay de malo?

Es mi hermano!

Y que, ya esta grandecito. Nadie lo forzó... aparte de todo tiene un pene lindo.

Que demonios intentas probar?

No estaba intentando probar nada.

Mira Julieta más te vale que no digas ninguna palabra de esto a nadie me oíste?!

Si Dulce te juro que no diré nada a nadie cálmate. Como si me gustara andar por ahí divulgando el hecho de que masturbe a un fenómeno.

Vete al infierno Julieta. Lárgate de aquí.

Esta bien pero no veo porque te enojas tanto. De hecho creo que le hice un gran favor al pobre chico.

Seguramente le habrá gustado mucho que le digas fenómeno también. Vete Julieta por favor.

Julieta no me dijo nada. Camino lentamente y se fue.

Me senté en silencio durante unos minutos mientras repasaba en mi mente lo ocurrido. Me sentí un poco mal de haber echado de esa manera a mi amiga. Después de todo no había hecho algo tan malo pero pensé que por el momento lo mejor sería platicar con mi hermano. Lamé a su puerta pero no contestó. Finalmente me permití entrar pues la puerta estaba sin cerrojo.

Oye!- me grito en seguida que me vio entrar.

Hola... siento mucho lo que sucedió con mi amiga. Es solo que Quieta es... bueno Julieta es muy...

Esta bien, no tienes porque preocuparte- me dijo.

Bueno lo que pasa es que me siento muy mal Rodrigo...

Mira, solo olvídalo quieres? Tu no has hecho nada malo. Además porque te importa tanto?

A que te refieres con eso Rodrigo?

Lo que quiero decir es porque te importo tanto de repente? Ni si quiera me has hablado por semanas y ahora quieres venir y darme un sermón como si fueras mi madre. No tengo nada en tu contra solo vete por favor Dulce.

No se como te atreves a decirme eso. Sabes que? Tú ni siquiera me has hablado en muchos años y no te lo ando echando en cara.

Y porque habría de hacerlo? Te importa un carajo lo que y haga o deje de hacer.

Eso no es verdad. Como es que con mamá y papá siempre sueles platicar pero conmigo no? Hasta mi amiga Julieta ahora sabe más de ti que yo...

Como sea Dulce... si tuvieras interés en alguien más que no seas tú tal vez sabrías la respuesta a tu pregunta. Pero eres tan egoísta que no si quiera abres los ojos para mirar lo que ocurre a tu alrededor.

No supe que decir. Jamás hubiera pensado que mi hermano me veía de esa manera. Ahora me culpaba del porque de su actitud. Sentí ganas de llorar, todo lo que quería era largarme de su cuarto en ese mismo momento.

Esta bien, al parecer es mi culpa. Soy una desconsiderada a la que no le importa nadie más que yo. Seguramente es por eso que vine a hablar contigo. No puedo creerlo. Quédate con tus ideas tontas, yo me voy.

Me di la vuelta dispuesta a irme y en eso sentí la mano de mi hermano en mi hombro. Me dio la vuelta y me lanzó encima de su cama. Me miro tímidamente y se sentó a un lado de mí. Puso su brazo alrededor de mi hombro y me jaló hacia él.

Lo siento. Creo que tienes razón- me dijo- hay algo de lo que he querido hablar contigo pero nunca lo he hecho porque me da miedo que me odies. Pero ahora que veo que me odias tanto supongo debes saberlo.

De que estas hablando? Yo no te odio...

Me alegra escucharte decir eso.

Hizo pausa un minuto mientras miraba al suelo.

Que es lo que quieres decirme Rodrigo?

Te amo Dulce...

Yo también te amo mucho Rodrigo...

No, me refiero a que yo en verdad te amo...

Lo se pero es así como deben ser las cosas no?- Sonreí nerviosa.

Creo que no me entiendes.

Se puso de pie y comenzó a caminar por la habitación.

Dulce yo te amo. No como a una hermana. Bueno sí como una hermana pero más que eso. Pienso en ti y en mí todo el tiempo y siempre deseo estar contigo no sabes cuanto.

No tenía idea de que decirle. Es más, ni siquiera podía creer lo que estaba diciéndome.

De que estas hablando Rodrigo?

Hace un rato no era a Julieta a la que estaba mirando. Era a ti. Pienso en ti todo el tiempo.

Caminó hacia su closet y sacó un montón de prendas interiores. Todas eran mías! Brassier, tanga, incluso blusas y las lanzó enfrente de mí.

De donde las sacaste? Tenía años buscando esta ropa...

Las tome de tu cuarto... lo siento.

Porque? Que has estado haciendo con mi ropa?

Ahí fue cuando me di cuenta de lo que sentía en realidad por mí. Mi propio hermano se excitaba conmigo! Me sentí rara, me di cuenta que lo único que estaba usando era un bikini diminuto. Crucé mis brazos y me apreté fuerte como intentando despertar de un terrible sueño.

Cuanto tiempo has estado tú...

Por más de 3 años…

No sabía que hacer. Sentí horrible, me puse de pie y salí huyendo hacia mi cuarto. Entre y en seguida me encerré con llave.

Mi cabeza daba vueltas y sentí ganas de vomitar. Mi propio hermano! Como podía haber pasado? Mi hermano estaba tan obsesionado conmigo a tal grado que había sido capaz de robar mi ropa! Que más habría hecho? Era a mí a la que había estado espiando en la piscina no a mi amiga Julieta como yo creía. Me preguntaba cuantas veces me habría espiado sin yo darme cuenta. Mi amiga tenía razón mi hermano era un pervertido.

Me acosté en mi cama por horas con los pensamientos de mi hermano corriendo por mi cabeza. Podía escucharlo moverse por la casa y eso me hacía sentir miedo y horror. Sabía que no podría estar cerca de él nunca jamás. Que dirían mis padres si se enteraran de esto?

Comencé a sentirme cansada. Cerré mis ojos y trate de olvidarme de todo. Deseaba regresar el tiempo para no tener que lidiar con esta terrible pesadilla. De pronto comencé a concentrarme en Julieta y mi hermano. Podía recordad la mano de mi amiga sobándole el pene mientras el se venía en grandes cantidades de semen. Me preguntaba si para ese entonces el habría estado pensando en mí. Tiempo después me di cuenta de que a pesar de todo era mi hermano y yo no podía disgustarme con él. Decidí salir e ir a hablar con él una vez más.

Salí de mi cama y fui a su cuarto. No podía escuchar nada adentro así que abrí la puerta sin llamar antes. El cuarto estaba oscuro, ya eran casi las 8 de la noche y la luz estaba apagada. Podía verlo dormir en su cama. Camina hacia él y me senté al filo de la cama. Lo observe dormir. Se veía inocente. Acaricie su pelo, en ese momento sentí ganas de llorar, pensaba en lo difícil que sería para él estar enamorado de su hermana mayor. Estoy segura de que el no lo hizo de aldrede. Nadie escoge de quien se quiere enamorar. No es como si el se hubiera levantado una mañana y decidió enamorarse de mí. No puedo imaginarme estar enamorada de alguien por tanto tiempo y no poder decirle a nadie. Como habrá pasado? Quería despertarlo y decirle que todo estaba bien. Quería abrazarlo y decirle que no estaba enojada.

Me puse de pie, recorrí las cobijas y me metí en su cama a un lado suyo. Presioné mi cuerpo contra su espalda y lo abracé con mis brazos apretándolo fuerte. SU piel se sentía calientita, mi cuerpo se sentía muy bien contra su espalda fuerte.

Dulce que estas haciendo?- me preguntó.

No lo se...- fue lo único que le pude contestar.

Se dio la vuelta y quedo cara a cara conmigo. Sus ojos me vieron de arriba abajo.

Aún tienes tu bikini puesto...

Si, no me he cambiado.

Mira lo siento mucho Dulce. Olvídate de todo lo que te dije. En verdad lo siento mucho pero en verdad tenía que hablar con alguien. Por favor no me odies.

No te odio. Lamento haber actuado de esa manera. No es tu culpa. Te amo. No de la misma manera pero eres mi hermano menor y no puedo odiarte por algo que no tienes tú la culpa.

Lamento haber tomado tu ropa. La devolveré en cuanto pueda.

Coloqué mi cabeza sobre su pecho y el comenzó a jugar con mi pelo. Subí mi pierna hasta la suya y con mi rodilla sentí su pene tieso.

Por dios que estaba haciendo? Sabía que él no me haría nada pero esto debía ser una tortura para él. No podía creer que fuera tan desconsiderada. Como podía estarle haciendo esto? Rápidamente me aleje de él y me senté. Creo que ambos sabíamos la razón.

Lo siento... solo quería decirte que no te odio. Creo que debo regresar a mi cuarto.

No por favor. Quédate conmigo. Yo sé que nunca podríamos... quiero decir que nunca podría... solo quiero estar a un lado de ti... por favor quédate un poco más.

No creo que sea la mejor idea por ahora Rodrigo...

Me pondré algo de ropa si es eso lo que te molesta. (solo se encontraba con unos bóxer)

No es eso... tengo que irme...

Espera... probablemente tengas razón.

Puedo preguntarte algo Rodrigo?

Claro lo que quieras...

Hoy cuando estabas con Julieta...

Me sorprendió mucho lo que me hizo. Yo no quería estar con ella Dulce solo que no pude detenerla.


Entonces no te gusto?

Pues si... digo sentí bonito pero ella no me gusta.

Habías hecho algo así antes?

A que te refieres?

Me refiero a que si has estado con alguien antes?

Hmm no...

Porque no?

No lo se. Digo las chicas no suelen formarse afuera de mi cuarto sabes?

Eso es una estupidez... tu eres muy guapo y podrías tener a cualquier chica cuando quieras.

No a cualquiera.

Bueno sabes a lo que me refiero.

Estuvimos en silencio por unos minutos. No se cuando se me ocurrió pero sin decir nada me puse de pie y desabroche mi bikini de la parte de arriba dejándola caer al suelo. Me posicione frente a mi hermano. Ninguno de los dos hablaba. Me quite la parte de abajo de mi bikini y quede completamente desnuda. Tome las cobijas y me metí debajo de la cama pagándome a mi hermano. Podía sentir su pene presionándose contra mi barriga.

Se sentía caliente y se retorcía como una víbora tan pronto sentía mi piel. Me acerqué más a el.

Creo que en realidad puedes tener a la chica que tú quieras Rodrigo...

Nos quedamos viendo a los ojos. Sentí su mano estirarse hasta quedar a lado mío. Intente controlar mi respiración al momento en que sentí como me tocaba por primera vez. Podía sentir su mano temblorosa pasearse por mi cadera.

Estas segura de que quieres hacer esto Dulce?

No lo estoy. Pero de lo único que estoy seguro es que te amo, de que quiero ser parte de tu vida. Quiero charlar contigo durante horas. Quiero conocer a mi hermano menor. Quiero saber todo de ti y si esta es la única manera de conseguirlo sin duda lo haré. Además estoy sintiendo muchos celos de Julieta. Ella ha estado más cerca de ti de lo que yo en toda mi vida lo he estado.

No tienes que hacer esto Dulce. Yo siempre te amaré aunque no pase nada...

Lo sé y también yo te amo. En vedad quiero hacerlo...

Me jalo hacia él y me beso en los labios por primera vez. Me beso delicadamente separando mis labios con su lengua con una ternura inigualable.

Por dios que rico besa- pensé mientras me sentía mareada con aquel beso.

Pronto me hice consciente de su pene presionándose con fuerza sobre mi estómago. Con una mano lo tome cariñosamente. Mi hermano inhaló profundo al sentir mi mano haciendo contacto con su pene. Su pene se sentía mucho más grande de lo que se veía. Tal vez por el hecho de que estaba muy gordo. Comencé a mover con mucho cuidado mi mano de arriba abajo sobre su pene. Sus caderas comenzaron a moverse y me empezó a besar con más fuerza, tanto que lo tuve que empujar un poco.

Más despacio por favor- le susurre.

Tome sus manos y juntos nos fuimos sentando. Me posicione de manera que quede sentada entre sus piernas. Con mis piernas lo envolví y puse sus manos en mi cuerpo. Las moví por todo mi cuerpo haciendo que tocara cada parte de mí. Su pene se mantenía firme entre nosotros y se movía salvajemente. Gentilmente masajeo mis senos, cuidadosamente pellizco mis pezones y me hizo enloquecer. Mi vagina estaba mojada, me abalancé sobre él y lo bese nuevamente.

Sus manos envolvían mis tetas mientras me besaba y mordía el cuello. Rápidamente agarre su pene con ambas manos y comencé a sentir un líquido saliendo de su cabeza.

Comencé a masturbarlo rápidamente mientras él gemía con fuerza. Sabía que no tardaría en venirse. Me hice un poco hacia atrás y con la otra mano comencé a acariciar sus bolas.


Será mejor que me des una buena cantidad de leche como la que le diste a Julieta Rodrigo...

Gimió con fuerza y pronto llego lo que tanto le había pedido. El primero chorro salió disparado con una fuerza impresionante dando justo en mis piernas. Nunca antes había visto tanto semen en mi vida. Parecía que su pene era una máquina de hacer semen.

Es que acaso siempre sacas tanto semen?

Asintió con la cabeza sin decir nada.

Mi vagina ardía en deseo por ser tocada así que agarre su mano y la metí entre mis piernas. Pronto sus dedos cariñosamente hicieron círculos en mi clítoris haciéndome explotar de placer. Gemía como loca mientras sus dedos bailando en mi conchita. No tarde mucho en venirme. Sacudí fuertemente mis caderas contra sus dedos cuando lo hice.

Pero no podía ser todo. Necesitaba probar su pene. Rápidamente lo empuje haciéndole caer de espaldas y me fui directito a su pene. Lo lamí de arriba abajo, saboreando el delicioso sabor de su rico pene. Apenas podía caber en mi boca de lo gordo que era, comenzó a crecer dentro de mi boca hasta llegar a su tamaño completo. Luego de unos segundos ya mi hermano me estaba cogiendo como loco por la boca. Con una mano me tomaba del pelo y me hacía tragarme su pene subiendo y bajando. Pronto, su pene explotó en mi boca llenándome de leche. La sentí como si fueran galones de semen caliente en mi garganta.


Estaba excitadísima y sabía que eso no podía parar ahí. Necesitaba sentirlo adentro de mí ahora. Antes de que su pene se pusiera blando yo ya estaba intentando acomodarme encima suyo. Al principio intente metérmelo y me lastimó un poco pero después ya entraba y salía con mucha facilidad. Follamos por horas, sacudía todo mi cuerpo encima del suyo como una loca. Jamás imagine que llegaría a sentir tanto placer con el pene de mi hermano. En mi vida había tenido una follada tan increíble. Me vine muchas veces, de hecho creo que perdí la cuenta. Ya era de madrugada cuando caímos rendidos. Ni si quiera nos importó que mis padres ya habían llegado. Lo bueno era que nunca iban al cuarto de mi hermano y de mí, seguramente habrán pensado que me había salido como otras tantas veces.

Cuando desperté la mañana siguiente, sentí su pene duro contra mis nalgas, sus brazos fuertes abrazándome con fuerza, el único arrepentimiento que sentí es que no lo hubiéramos hecho antes. Podía sentir su respiración tibia en mi cuello y supe que el aún dormía. No podía creer lo que estábamos haciendo.

Pensé en él, lo imagine espiándome, buscando mi ropa interior en mi cuarto, en realidad no sabía que era lo que en él había despertado ese enorme deseo por mí. Yo nunca había andado en casa caminando con poca ropa ni nada por el estilo.

Cuando despertó le sonreí y lo bese tiernamente en la mejilla.


Dime, cual era tu fantasía favorita cuanto pensabas en mí?

Me sonrió y me dijo:

No lo se... han sido tantas.

Cual es tu favorita?

Me sonrió y me abrazó fuertemente.

No puedo decírtelo.

Pero porque?

No te enojaras si te lo digo?

Tienes que estar bromeando. Después de lo que hemos hecho aún piensas que me molestare?

Hay una con la que siempre he soñado... me imaginaba que estabas nadando. Te oía entrar a la casa e ibas a tu cuarto. Recuerdo que prendías la radio, y te quedabas ahí durante un rato. Yo pensaría que estabas dormida y caminaría hasta llegar a tu cuarto. Al entrar te encontraría masturbándote....

Mientras me contaba su fantasía comencé a excitarme mucho. Presione mi colita contra su pierna sintiendo mucho placer.

Y que era lo que yo hacía?- le pregunte ansiosa por oír más.

Al principio no me veías, pero cuando lo hacías te quedabas mirándome sin parar...


Eso es todo?

No en realidad no... Después me imaginaba que de noche tú te meterías sin que mis padres se dieran cuenta en mi cuarto y me pedirías que lo hiciera por ti.



Quite las cobijas exponiendo nuestra desnudez y le dije:

Quiero que te masturbes hazlo por mí Rodrigo.

Comenzó a estirar su pene tieso y tantito líquido comenzó a salir de su enorme cabeza. No pude resistir tomar su pene con mis manos.

Por dios Dulce te amo tanto...

Tan pronto como termino de decir eso mi vagina comenzó a sentir espasmos incontrolables. Mi mano continuaba sujetando con fuerza su pene.

Siii hmm.... – decía mi hermano mientras lo masturbaba.

Estuvimos recostados por muchos minutos disfrutando de nuestra nueva relación. Lo bese con pasión en los labios mientras sus manos recorrían todo mi cuerpo.

Te puedo decir algo Rodrigo?

Si, lo que quieras...

Creo que yo también tengo una fantasía...

TodoRelatos.com© Jose
(jalardonado@hotmail.com)

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Todo asombroso